Y en noticias que nos transportan al medievo… quiénes más, sino los legisladores de Nuevo León podían hacer legal una figura que abre la puerta a negar el servicio médico a miembros de la comunidad LGBT, indígenas, migrantes y portadores del VIH. Sólo basta con que los médicos aleguen “objeción de conciencia”.

Como la semana pasada hubo bastante ruido con la salida de Romero Deschamps del sindicato petrolero y el operativo fallido para detener a Ovidio Guzmán, por poquito y se nos pasaba informarles sobre esto… pero aquí vamos. Pues resulta que el flamante Congreso de Nuevo León tuvo a bien modificar la Ley Estatal de Salud, para establecer que, si algún procedimiento va en contra de los doctores o cualquier prestador de servicio de salud, ahora éstos podrán negarse a realizarlo, echando por delante la vieja confiable “objeción de conciencia”… es decir, si el servicio implica para el prestador ir en contra de sus valores.

“La objeción de conciencia es el derecho consistente en la negativa a realizar determinados actos o servicios derivados de una orden de autoridad o de una norma jurídica cuando estos contradicen los propios principios éticos o morales”, explicó Guadalupe Rodríguez, diputada del PT al presentar la propuesta de reforma ideada por la Comisión de Salud y Atención a Grupos Vulnerables del Congreso de Nuevo León.

Para que los prestadores de servicios médicos puedan alegar objeción de conciencia fue necesario reformar el artículo 48, fracción IV, el cual quedó de esta manera: “el personal médico y de enfermería que forme parte del Sistema Estatal de Salud podrán ejercer la objeción de conciencia y excusarse de participar en la prestación de servicios que establece esta ley”.

De acuerdo con La Jornada, la diputada del PT aclaró que sólo podrá imponerse la objeción de conciencia cuando el caso no sea de emergencia. Así que nomás se podrá discrimin… digo, privilegiar los valores éticos y morales de los médicos y enfermeras cuando se trate de consultas, revisiones y otros servicios del sistema de salud, como la atención de abortos.

Según Reporte Índigo, en contra de esta reforma votaron representantes de Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza y Morena, acusando que se trata de “una práctica discriminatoria que afecta a los grupos más vulnerables y violenta el derecho constitucional fundamental de acceso a la salud”.

Así como varios usuarios de redes sociales, los legisladores opositores advirtieron que con la modificación  a la Ley Estatal de Salud abre la puerta para que, sin ninguna justificación, el personal médico puede decidir no brindar el servicio. “En algunos casos hasta a los indígenas y migrantes”, lamentaron los diputados que rechazan la reforma.

Otro punto que criticaron los legisladores que votaron en contra es el hecho de que no se establece que el doctor que alegue “objeción de conciencia” tenga la responsabilidad de remitir al paciente con otro médico que sí quiera ofrecer atención… incluso fue rechazada una reserva a la ley para obligar a los centros de Salud estatales a contar con personal “no objetor”.

Por cierto, si se les hace conocido el nombre de uno de los principales promotores de esta reforma, es porque hace unos meses se hizo conocido por ser expulsado de Morena… ¿por? nomás porque en su cuenta de Twitter se dedicó a despotricar contra la programación de la TV. Ante telenovelas en las que salían parejas homosexuales, Carlos Leal acusó que las televisores buscaban “normalizar la homosexualidad desde la juventud”.