Por si aún no estaba convencidos del nivel de corrupción en México que se ha revelado al mundo durante el juicio en contra del narcotraficante mexicano Joaquín “el Chapo” Guzmán, probablemente esta noticia los haga dimensionarlo.

En el estrado, un agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA) afirmó que cuando lideró el operativo para recapturar al Chapo, se aseguró de mantener excluida a la Policía Federal mexicana ya que los “niveles de corrupción” entorpecían las operaciones.

Victor J. Vázquez fue el encargado del trabajo de inteligencia para capturar a los tres narcotraficantes más buscados en ese momento y por los que las autoridades estadounidenses ofrecieron las cantidades más altas como recompensas: el Chapo, Ismael “el Mayo” Zambada y Rafael Caro Quintero.


Incluso, para que la Policía no interfiriera, se levantó un campamento de entrenamiento y recopilación de datos en La Paz, Baja California Sur; y otro a la altura de Culiacán, Sinaloa. Justamente por miedo a la corrupción es que la DEA tomó la decisión de mantener la operación secreta en colaboración con la Marina.

Es más, ni siquiera le informaron a la base regional de la Secretaría de Marina de México (Semar) para evitar que se filtrara información. El agente presume que así fue como atrapó al Chapo.

El primer objetivo era el Mayo Zambada, operativo que se armó el 13 de febrero del 2014. Posteriormente, el agente Vázquez estuvo presente cuando capturaron al Chapo en ese mismo año en un edificio de departamentos en Mazatlán.


Con información de Univisión