Lo que necesitas saber:
Kenya se convirtió en una de las principales activistas que exigieron justicia por el asesinato de su amiga. Incluso fundó una casa en donde brinda cobijo, acompañamiento y educación a mujeres trans en situación vulnerable.
Entre marchas para exigir justicia y amigas que nunca dejaron de luchar, Paola Buenrostro podría tener justicia a casi 10 años de su asesinato mientras trabajaba, y es que este 31 de agosto fue capturado Arturo “N”, señalado como probable responsable de su transfeminicidio.
Arturo “N” fue localizado en la colonia El Tráfico, en el municipio de Nicolás Romero, Estado de México, después de permanecer prófugo durante años.
¿Qué pasó con Paola Buenrostro?
Y es que Paola Buenrostro era una trabajadora sexual trans de 24 años que habría sido abordada por un cliente identificado como Arturo “N”.
Luego de que Paola subiera al coche del sujeto y avanzaran unas cuantas cuadras, comenzó a pedir ayuda a sus compañeras. Sin embargo, poco después se escucharon dos detonaciones de arma de fuego.
Al llegar al lugar, sus compañeras encontraron a Paola gravemente herida y a Arturo “N” sosteniendo un arma de fuego.
Ante esto, rápidamente pidieron ayuda y retuvieron al sospechoso para evitar que se diera a la fuga hasta que llegaron las autoridades y lo detuvieron.
Lamentablemente Paola no logro sobrevivir a el ataque y a pesar de ello poco tiempo después un juez local lo dejó en libertad, pues consideró que supuestamente no había elementos suficientes en su contra.
Ante esta situación, sus amigas y colectivos comenzaron una lucha incansable para exigir justicia y comenzaron a impulsar el movimiento de la Ley Paola Buenrostro, con la que en 2024 se tipificó el delito de transfeminicidio en el Código Penal capitalino.
Por ahora, la titular de la Fiscalía capitalina, Bertha Alcalde, sostuvo que la detención de Arturo “N” representa “un paso decisivo para que el caso de Paola avance ante los tribunales”.
Además, reconoció la lucha de su familia social y de la comunidad trans, quienes mantuvieron viva la exigencia de justicia, y aseguró que la Fiscalía CDMX continuará con el caso con rigor y perspectiva de género.
Y es que su amiga Kenya Cuevas también habría sufrido un intento de transfeminicidio por parte de Arturo “N”. Sin embargo, el agresor no habría logrado dispararle debido a que el arma se encasquilló.
Kenya se convirtió en una de las principales activistas que exigieron justicia por el asesinato de su amiga. Incluso fundó una casa en donde brinda cobijo, acompañamiento y educación a mujeres trans en situación vulnerable.
Y eso no es todo, pues también creó un mausoleo para víctimas de transfeminicidio cuyos cuerpos no sean reclamados por sus familiares.
En una entrevista, Kenya explicó que buscaba que estas mujeres tuvieran “un lugar bonito, vistoso, impresionante, donde su presencia sea respetada después de todo lo que han pasado en vida”.
Por ahora, se espera que las autoridades determinen las responsabilidades correspondientes y que, aunque hayan pasado casi 10 años, Paola pueda obtener la justicia que merece y su caso sirva también como un llamado para que estos delitos no queden impunes.
