Lo que necesitas saber:
El conflicto surgió porque las nuevas reglas les prohibían meter alimentos y bebidas, además de rentar o transferir accesos rumbo al Mundial 2026.
La novela entre los dueños de palcos y el Estadio Banorte sigue sumando capítulos… y ahora ya llegó hasta un juez federal.
Resulta que la Asociación de Palcohabientes consiguió una medida cautelar para frenar el nuevo reglamento del estadio, ese que les prohibía meter alimentos y bebidas, además de limitar la posibilidad de prestar, rentar o vender sus accesos rumbo al Mundial 2026.

Sí, básicamente el pleito está en que los dueños de palcos aseguran que sus títulos les permiten hacer prácticamente lo que quieran con esos espacios: heredarlos, prestarlos, venderlos o rentarlos. Y no están dispuestos a perder esos derechos por reglas nuevas relacionadas con la FIFA.
“Un reglamento de un organismo internacional no va a pisotear los derechos que tenemos”, lanzó Roberto Ruano, representante de la Asociación de Palcohabientes.
¿Qué están peleando exactamente?
De acuerdo con los abogados de los palcohabientes, el nuevo reglamento del estadio les impedía:
- Meter alimentos y bebidas a los palcos.
- Mantener electrodomésticos como refrigeradores o microondas.
- Negociar o transferir accesos para partidos del Mundial.
- Usar sus espacios bajo las condiciones originales de sus contratos.
Y ojo, porque aseguran que esos derechos fueron adquiridos por décadas. Según Ruano, todavía les quedan hasta 40 años de uso de algunos palcos.
“Si nos tocan el refri, sería despojo”
Uno de los puntos más tensos del conflicto tiene que ver con las supuestas amenazas para retirar objetos de los palcos.
Los representantes legales dijeron que ya documentaron casos donde se les advirtió a algunos dueños que, si no retiraban refrigeradores, hornos de microondas y otros artículos, el propio estadio lo haría.
La respuesta de los abogados fue inmediata: aseguran que eso podría constituir un delito de despojo.

¿Y ahora qué sigue?
El abogado Balfredo Marcelo Morales explicó que tanto el estadio como Grupo Ollamani y la FIFA serán notificados oficialmente de las medidas cautelares entre hoy y mañana.
Además, adelantaron que también presentarán una demanda formal.
Mientras tanto, según los representantes de la Asociación, cualquier dueño de palco podría presentarse con su título de propiedad y el estadio tendría que permitirle el acceso sin restricciones.
También hubo reclamo por los boletos del Mundial
Otro tema que encendió el enojo fue el de los boletos para la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Los palcohabientes acusaron que les han ofrecido paquetes que superan el millón de pesos para garantizar bebidas, alimentos y supuestos beneficios de prioridad para conseguir entradas mundialistas.
Pero, según ellos, en reuniones previas se había prometido que los boletos serían entregados desde mayo… y hasta ahora no han recibido noticias.
Así que sí: mientras el Mundial 2026 se acerca, el drama en los palcos del Estadio Banorte ya se está jugando como si fuera final de vuelta.

