Lo que necesitas saber:
El estrés psicológico puede provocar cambios en los compuestos orgánicos volátiles que se liberan del cuerpo y los lomitos son capaces de detectar estos cambios.
Al parecer a tu lomito también le puedes pasar tu estrés y tal vez no lo sabías. Si alguna vez te has preguntado por qué tú y tu perrito se están quedando pelones, un estudio publicado en 2019 por Scientific Reports descubrió que los niveles de estrés entre dueño y perro podrían estar sincronizados.
En esta investigación se analizaron 58 parejas de perros y humanas para conocer la relación que existía entre sus niveles de estrés. Los investigadores de la Universidad de Linköping, en Suecia, fueron los encargados de analizar el pelo de estas parejas.
Estos se dividieron en dos razas, 33 pastores de Shetland y 25 border collies, de los cuales algunos eran animales de compañía, mientras que otros participaban en competencias de obediencia.
Los investigadores se encargaron de analizar muestras de pelo de los perros y de sus dueñas durante dos épocas distintas, el verano y el invierno. Lo curioso es que encontraron diferencias entre los niveles de cortisol de ambos dependiendo de la época.
Y es que, según el cortisol, que es una hormona relacionada con la respuesta del cuerpo al estrés, los investigadores encontraron una relación muy similar entre perro y dueña. Es decir, mientras las dueñas presentaban mayores niveles de cortisol, sus lomitos también tendían a presentar niveles más altos, algo que calificaron como un fenómeno de sincronización del estrés a largo plazo entre ambos.
Aunque hay un detalle bastante importante, pues aunque tenían niveles de cortisol similares, los rasgos de personalidad de los perros no explicaron esta relación. Por ello, los investigadores plantearon que los lomitos podrían estar reflejando el estrés de sus dueñas.
¿Y cómo detectan el estrés?
Aunque ojo, esto no significa que tu lomito sea un cuarzo absorbiendo la mala vibra. Pues resulta que en 2022 otro grupo de investigadores se puso a investigar si los lomitos podían oler el estrés.
Para esto reunieron a 36 personas y tomaron muestras de sudor y aliento en dos momentos, uno cuando se encontraban relajadas y otro después de realizar una actividad que provocaba estrés psicológico.
Así que, con ayuda de cuatro perros entrenados para detectar olores, encontraron que los lomitos identificaron correctamente las muestras relacionadas con el estrés en 675 de 720 pruebas, lo que equivale a una precisión de 93.75%.
Por lo que llegaron a la conclusión de que el estrés psicológico puede provocar cambios en los compuestos orgánicos volátiles que se liberan del cuerpo y, gracias a su excelente olfato, los lomitos son capaces de detectar estos cambios químicos.
Así que ya lo sabes, si tu lomito llega después de un largo día de trabajo a apapacharte, tal vez sabía que estabas estresado y quiere apoyarte.
