Lo que necesitas saber:
Las tarifas serán de 10% y 12.5%, dependiendo de cada país y de sus medidas para combatir esta práctica.
Ojo, porque el gobierno de EU anunció la imposición de nuevos aranceles a 60 economías bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, al considerar que esos países no han implementado o aplicado de manera efectiva una prohibición para imponer productos elaborados con trabajo forzoso.
¿Y eso en qué ayuda? La medida impulsada por la administración de Trump busca presionar a los socios comerciales de EU para reforzar sus controles sobre las cadenas de suministro y evitar que mercancías vinculadas con trabajo forzoso lleguen al mercado gringo.
Por eso, Washington determinó aplicar aranceles de entre 10% y 12.5%, dependiendo del nivel de cumplimiento de cada economía.

¿Y en qué países se implementa esta medida?
Los países que recibirán un arancel del 10% se encuentran Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago, Reino Unido y sí, nuestro México también.
Para algunos productos provenientes de la Unión Europea, Corea del Sur y Taiwán enfrentarán tasas de entre 10% y 12.5%, mientras que el resto de las economías investigadas estarán sujetas a un arancel de 12.5%.
Según la Oficina del Representante Comercial de EU (USTR, por sus siglas en inglés), estas tarifas buscan incentivar a los países a adoptar y hacer cumplir prohibiciones más estrictas contra la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso.
No obstante, también se contemplan excepciones para algunos productos considerados estratégicos o cuya producción es limitada dentro de Estados Unidos.
¿Y esto cómo impactaría a México?
México forma parte del grupo de países que enfrentarán un arancel del 10%, es decir, la tasa más baja establecida en estas medidas.
De acuerdo con la USTR, esto responde a que el país ya cuenta con una prohibición para importar bienes producidos con trabajo forzoso, aunque Washington considera que todavía debe echarle más ganitas y fortalecer su aplicación y vigilancia.
Si bien México no recibió la tarifa más alta, la medida podría traducirse en mayores costos y requisitos para algunas empresas exportadoras.
Las compañías que venden productos al mercado estadounidense tendrían que demostrar con mayor detalle que sus cadenas de suministro están libres de trabajo forzoso, ya que de lo contrario podrían enfrentar complicaciones para ingresar sus mercancías a EU.
Además, el anuncio incrementa la presión para que las autoridades mexicanas refuercen la supervisión de las importaciones y exportaciones relacionadas con este tipo de prácticas, con el objetivo de cumplir con los estándares que exige su principal socio comercial y evitar futuras restricciones.

