Como explicamos la semana pasada

, el Primer Ministro italiano, Matteo Renzi, renunció a su cargo tras el rechazo en referéndum nacional de las reformas constitucionales que propuso. Ante tal situación, el hasta ahora Ministro de Exteriores Paolo Gentiloni aceptó la orden del presidente italiano, Sergio Mattarella, de formar un nuevo gobierno que haga frente a la situación que enfrenta Italia.


Con reservas, Gentiloni aceptó el encargo: “ha quedado clara la falta de disponibilidad de las mayores fuerzas de oposición para compartir la responsabilidad de un nuevo gobierno. (…) Nos moveremos en el marco del gobierno y de la mayoría saliente”, y añadió: “Buscaré cumplir mi tarea con dignidad y responsabilidad para acompañar y facilitar el trabajo parlamentario de definir las nuevas reglas electorales”.

Ante sí, Gentiloni tiene las apremiantes tareas de formar un nuevo gabinete; convocar a comicios generales; trabajar en la reconstrucción de las zonas afectadas por los terremotos de agosto y octubre pasados;así como consolidar un Gobierno que afronte los diversos compromisos que tiene Italia: “Estoy consciente de la urgencia de dar a Italia un gobierno en la plenitud de sus poderes y de asegurar a nuestros ciudadanos que afrontaremos con el máximo compromiso las prioridades internacionales, económicas y sociales”.