Luego de una semana por demás revuelta y dolorosa regresamos a la ¿normalidad? Bueno, para empezar no se ha terminado lo que inició el sismo de la semana pasada y ¿quién puede llamar “normalidad” a la violencia que sufrimos en el país?

Según se reporta en diferentes medios, un grupo armado entró a un centro de rehabilitación en Chihuahua y ejecutó a 15 personas, dejando a otras siete heridas. El ataque se registró a las 21 horas, en un inmueble ubicado en la colonia Rosario, conocido como “Uniendo Familias”. De acuerdo con los reportes de la policía, los atacantes ingresaron al centro con los rostros cubiertos y arremetieron indiscriminadamente contra quienes se encontraban en ese momento al interior.

Luego de la agresión, agentes implementaron un aparatoso operativo, mientras que los sobrevivientes fueron trasladados a un hospital de la capital del Estado. Según reporta La Jornada, al momento del ataque en el interior del inmueble había por lo menos 25 personas.

Según testigos, el grupo armado llegó a bordo de un vehículo tipo Stratus color blanco y dispararon contra los internos del centro de rehabilitación con armas largas, aparentemente AK-47, conocidos popularmente como “Cuernos de chivo”. Esta sería la masacre más grande de los últimos meses… en la entidad, claro. La última de la que se tenga registro ocurrió en 2010, cuando 16 jóvenes de Ciudad Juárez fueron acribillados mientras celebraban una fiesta, esto a manos de un grupo de – por lo menos – 20 sicarios.

Por el momento se desconoce el móvil de la masacre, pero agentes de la Fiscalía General del Estado ya realizaron el levantamiento de la evidencia, además de implementar un operativo para dar con los responsables. Que eso dé algún resultado, es otra cosa.