Lo que necesitas saber:
Las autoridades pidieron a la población mantenerse atenta, pues todavía podrían ocurrir deslizamientos de tierra.
Este fin de semana Hawái vivió momentos de incertidumbre, y es que aunque Lala no tocó tierra, pasó muy cerca de las islas y dejó varias afectaciones a su paso.
Lo bueno de todo esto es que Lala comenzó a alejarse de la zona y a perder fuerza, luego de haber alcanzado la categoría 1 como huracán. Sin embargo, sus intensas lluvias y fuertes vientos causaron severos daños.
Uno de los lugares más afectados fue la Isla Grande, donde las inundaciones dañaron al menos 100 viviendas e incluso arrancaron algunas casas desde sus cimientos por la fuerza del agua.
Por otro lado en Laupāhoehoe, al noreste de la isla, cayó más de un metro de lluvia. Además, los deslaves cerraron varias carreteras y complicaron todavía más la llegada de ayuda a las zonas afectadas.
Aunque eso no fue lo único, pues los fuertes vientos también derribaron varios árboles y postes de electricidad, dejando a varias zonas con problemas de comunicación. Hasta ahora, más de 111 mil clientes continúan sin servicio eléctrico.
Y los daños fueron tan graves que incluso Hawaiian Electric comenzó a utilizar helicópteros y drones para revisar áreas remotas y de difícil acceso, donde todavía resulta complicado conocer la magnitud de las afectaciones.
Aunque las principales alertas por la tormenta y las inundaciones ya terminaron, las autoridades pidieron a la población mantenerse atenta, pues todavía podrían ocurrir deslizamientos de tierra debido a la gran cantidad de agua acumulada en el suelo.
Por el momento, las autoridades y equipos de emergencia comenzarán con las labores de remoción de escombros, limpieza y evaluación de daños, para conocer realmente qué tan fuerte fue el golpe que Lala dejó a su paso por Hawái.
