Lo que necesitas saber:
El físico de partículas Francis Halzen recibió el Premio Nobel de Física 2026 por su investigación sobre los neutrinos.
Un experimento para atrapar a las llamadas partículas fantasmas (los neutrinos) y mucha investigación fue la clave para que el físico belga Francis Halzen fuera galardonado con el Premio Nobel de Física 2026.
Sí, la Real Academia Sueca de Ciencias dio a conocer que el Premio Nobel de Física 2026 fue para el físico de partículas Francis Halzen (de 82 años de edad) por “sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube y el descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico”.

Francis Halzen gana el Nobel de Física
Antes de contarles la investigación de Francis Halzen, vámonos con lo elemental: ¿Qué son los neutrinos?
Son partículas subatómicas con carga eléctrica neutra y una masa muuuuuy pequeña que viajan a la velocidad casi casi de la luz.
En el mundo de la ciencia se les llama partículas fantasma porque atraviesan la materia —incluidos los cuerpos de seres vivos— sin dejar huella ni interactuar.
“Los científicos han sabido desde hace tiempo que el cosmos contiene aceleradores de partículas naturales, que disparan partículas con energías hasta un millón de veces mayores de las que se pueden lograr en laboratorios en la Tierra.
Gran parte de estas fuentes es misteriosa: ¿Qué son, dónde están y cuáles son los principales procesos dentro de ellas? Los neutrinos con energías extremadamente altas se crean en los mismos entornos que otros tipos de partículas”, explicó la Real Academia Sueca.

Y a finales de la década de los 80, Francis Halzen desarrolló una idea para atrapar los destellos de los neutrinos mediante el IceCube.
IceCube
El IceCube fue la base de un experimento creado como una estructura cúbica de un kilómetro equipado con sensores de luz, enterrada 2 km bajo tierra en el Polo Sur en la Antártida. Todo esto para evitar cualquier interferencia.
Halzen se dio cuenta de que el hielo podía usarse para rastrear las partículas fantasma.
Esto es porque cuando un neutrino choca con un núcleo atómico produce un destello de luz que puede rastrearse, precisamente, gracias a sensores en el hielo glaciar.

O sea, el hielo del Polo Sur, donde no hay interferencias y el área es geológicamente estable (sin sismos).
La importancia de esta investigación es que trabaja para conocer la información que los neutrinos pueden proporcionar sobre las fuentes y esencia de las partículas con energías mayores a las que se pueden crear en un laboratorio. Es decir, afuera, en el universo.
En 2011 concluyó la construcción del Observatorio de Neutrinos IceCube que, como les contamos, abarca un kilómetro cúbico completo de hielo equipado con sensores de luz.

Allí se llevaron a cabo investigaciones que lograron descubrir los neutrinos de alta energía y después supimos que su origen está más allá del sistema solar.
A propósito del Premio Nobel, el 5 de octubre conocimos a los ganadores de Medicina 2026: Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel por sus investigaciones en la optogenética.

