Por fin el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, encontró la fórmula para que no sean tan despreciables sus declaraciones llenas de indiferencia ante la situación de violencia que se vive en la entidad que administra. Nomás que como que no le latió el remedio y hasta corrieron al responsable.

 Bueno, la verdad es que quién sabe si el filtro de gatito que le pusieron el pasado domingo a Astudillo realmente fuera un elemento para hacer balance con las declaraciones que luego se saca el gobernador. El caso es que el hombre que manda a “comer pozole” a quien lo cuestiona por los altos índices de violencia en la entidad o que reprocha a los medios porque nomás reportan la corredera de mole que hay, fue blanco de cientos de “awwws” y tiernos emojis por parte de internautas, luego de ser adornado con  bigotitos, naricita y orejitas de gatito durante una transmisión oficial realizada por el ayuntamiento de Acapulco.

Pues mucha ternura y toda la cosa… pero el asunto no le hizo nada de gracia al gruñón mandatario, por lo que la administración acapulqueña – a cargo de Adela Román Ocampo – tuvo que responder de forma energíca y, por medio de un comunicado, informar que asumían el error y, por lo tanto, se le daría cuello al responsable. En este caso fue a la community manager de Acapulco.

Entrevistada por Azucena Uresti, la susodicha aclaró que en realidad la bronca fue de uno de sus compañeros del equipo de redes sociales del Ayuntamiento. “Yo no hice la transmisión en vivo, me vinculan que quería hacer una grosería al gobernador. No hubo dolo, la relación con el estado y el ayuntamiento es buena, de trato amable y no fue para dañar la figura del gobernador”, comentó la exCM, Iris Gómez.

De acuerdo con Gómez, ver a Astudillo con filtro de gatito fue “un error” de monitoreo… y que, pese a que la transmisión en vivo del evento nomás fue vista por 11 míseras personas, alguna de ellas ha de haber cachado el jocoso momento, porque la imagen se viralizó rápidamente.

En fin, haiga sido como haiga sido, la responsable se quedó sin chamba y el Ayuntamiento de Acapulco tuvo que salir a ofrecer la clásica disculpa… dicen que fue “una falta de respeto a la investidura de las autoridades”. Puede que sí, pero desde hace mucho Astudillo no había sido tan popular.