La segunda lluvia más fuerte del año sacudió la tarde de la Ciudad de México. Las postales del aguacero inundaron las redes sociales. Literalmente. Las vialidades se volvieron canales y las cascadas rejurgitaron en algunas estaciones del Metro. Allá por las redes pulularon los memes con esculturas de Tláloc y los montajes de Polanco, Circuito Interior y otras zonas del poniente capitalino convertidas en fastuosos parques acuáticos. Los estragos se hicieron sentir hasta las primeras horas de este jueves. Se interrumpieron los servicios de transporte público en algunas zonas y la ciudad como que convulsionó. Históricamente se ha dicho que el otrora Distrito Federal siempre está en riesgo latente de sufrir inundaciones: por sus condiciones geográficas, por haberse asentado sobre un lago, por la sobreexplotación de los mantos acuíferos, por los cambios arbitrarios de uso de suelo, las invasiones en zonas de reserva ecológica o las toneladas de basura que se arrojan a la vía pública diariamente.

Este último punto ha sido uno de los más señalados a raíz del aguacero del miércoles. La imagen de unos trabajadores de limpieza sacando un montón de basura de una coladera se ha convertido en la fotografía que da rostro a la convulsión de la ciudad. La instantánea se ha viralizado en las redes sociales y ha despertado un debate respecto a la responsabilidad de los capitalinos en los encharcamientos monstruosos de ayer. Posturas hay hasta para echar pa’ rriba: hay quienes dicen que la inundación fue provocada por la falta de conciencia cívica de los chilangos, quienes denuncian las pobres políticas públicas de recolección de basura, los que se quejan de la falta de basureros y de mantenimiento a las coladeras o quienes, simplemente, prefieren guardar su basura y tirarla hasta una vez que llegan a sus hogares. Tal vez todos tienen la razón.

De acuerdo con la Secretaría de Protección Civil de la Ciudad de México, 50% de las inundaciones en la capital son originadas por el taponamiento de las coladeras: por verter sustancias corrosivas o grasa al drenaje, por tirar basura en las calles o barrancas o por arrojar colillas de cigarros. En pocas palabras: la ciudad de por sí tiene sus detallitos y la ciudadanía no colabora para evitar estas situaciones. Al contrario, las alimentan y las empeoran. El periódico británico The Guardian publicó recientemente una investigación sobre las amenazas ambientales que representa el consumo de botellas de plástico en el mundo. Según las cifras recabadas por la publicación, un millón de botellas de plástico son compradas cada minutos y se cree que para 2021 esa cifra crecerá 20%.

¿Y cuál es el problema? Que a pesar de que el material con el que estos productos están conformados es altamente reciclable, menos de la mitad de las botellas son recicladas; solamente 7% de los recipientes fueron convertidos en nuevas botellas durante 2016. Y ese sólo es un ejemplo de la crisis que se podría avecinar si no se cambian los hábitos de reciclaje y se replantean las estrategias para atacar los diferentes fenómenos. De acuerdo con datos de la Secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México, los chilangos ocupamos el segundo lugar a nivel nacional en generación de residuos sólidos. Los habitantes de la capital somos los mayores productores de basura, sólo por detrás del Estado de México: en la CDMX se generan cerca de 12 mil 893 toneladas al día.

Se producen un millón de botellas por minuto

Foto: China Photos/Getty Images

El aguacero que se nos avecina… en la Ciudad de México

El Sistema Metereológico Nacional (SMN) pronosticó un nuevo tormentón para la tarde de este jueves 29 de junio. Las precipitaciones afectarán, especialmente, la zona norte de la capirucha. Se prevé que la lluvia comience alrededor de las 18:00 hrs. ¡Aguas con el aguacero! El pronóstico del SMN es que se registre de 50 a 75 milímetros de lluvia, lo cual rebasa la capacidad del drenaje local de 30 milímetros. Ramón Aguirre, director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX), declaró este jueves que las inundaciones también se deben a que la ciudad no tiene un río natural por donde salga el agua. Las delegaciones con mayor posibilidad de lluvia fuerte son: Benito Juárez, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Azcapotzalco, Venustiano Carranza e Iztacalco.