Durante el siglo XX, México fue reconocido por su política exterior y su apertura hacia los gobiernos democráticos o abrir sus puertas a los refugiados de guerra —originarios de Chile, Argentina, España y Cuba, por ejemplo.

Sin embargo, el camino de las relaciones exteriores y diplomáticas de nuestro país se tornó complejo en los momentos claves de la historia del siglo pasado, comenzando por la década de los 30, previo a la Segunda Guerra Mundial.

Nacionalismo 

Si bien la Segunda Guerra Mundial comenzó el 1 de septiembre de 1939, con la invasión de Alemania a Polonia, en el tablero europeo el nacionalismo, la hegemonía y el militarismo europeo se acentuaron mucho antes —adecuando el terreno perfecto para desencadenar un conflicto bélico entre las naciones europeas y al que, más adelante, entrarían colonias de África, países asiáticos y americanos.

En el caso de México, nuestro país se rigió por una postura neutral —condenando eso sí, el fascismo y nazismo— hasta que el 28 de mayo de 1942 decidió declararle la guerra al Eje alemán, italiano y japonés.

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Militantes nazis en una bodega de cerveza de 1938 con Adolph Hitler y Rudolf Hess. Foto: Getty Images.

La política neutral

En la década de los 30 —durante la gestión de Lázaro Cárdenas nuestro país condenó y protestó por acciones como la invasión de Italia al Reino de Etiopía (1935) o la anexión de Austria a la Alemania nazi —con todo y que las grandes potencias como Estados Unidos, Francia o Reino Unido se mantuvieron en el silencio.

En 1939, nuestra país reconoció a la República de España y abrió sus puertas a los españoles comunistas o republicanos, contrarios a Francisco Franco.

Pero eso no fue todo, Cárdenas también entró en un problemón con la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) al dar asilo al político León Trotsky —opositor del entonces líder Iósif Stalin— y de paso con el Reino Unido al expropiar el petróleo.

Con todas estas acciones, sin embargo, en la administración de Cárdenas la regla era mantener una política neutral y cuando comenzó la ocupación nazi en Europa, el gobierno Federal guardó distancia, aunque rechazó el avance de Adolfo Hitler. ¿Y luego?

México en la Segunda Guerra Mundial

A partir de 1939, Francia y Reino Unido tuvieron que decidir si hacían frente a las ambiciones expansionistas de Hitler, apoyado por la Italia de Benito Mussolini. Y en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, si bien México permanecía al margen tuvo que protestar por la invasión de Alemania a Países Bajos y Bélgica (1940).

Después, ya con otra administración, el tablero comenzó a cambiar y tras el ataque de un submarino nazi en contra de dos buques petroleros —el Potrero del Llano y la Faja de Oro, el gobierno de Manuel Ávila Camacho declaró la guerra a Alemania, Italia y Japón, el 28 de mayo de 1942.

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Los mexicanos se unen a la guerra aérea del pacífico. Manila: estacionados en Clark Field, Manila, y esperando participar en la guerra aérea contra Japón, los hombres del Escuadrón de Combate Mexicano 201, adscritos a la 5ª Fuerza Aérea. Foto de Andy Lopez, fotógrafo de ACME para War Picture Pool- Getty Images.

¿Y qué sucedía al interior del país? De acuerdo con las crónicas, la población estaba dividida: algunos rechazaban entrar a la guerra y otros apoyaban la decisión del gobierno.

En aquel entonces, Ávila Camacho se apoyó de Estados Unidos para armar una campaña antinazi y empapar a la población de los problemas que se vivían en Europa. ¿Lo lograron? En cuanto a los medios de comunicación como la radio y prensa, el tema fue abordado a favor de los aliados.

Mientras, la industria del cine mexicano comenzó a cobrar fuerza y mediante su discurso se abordó la necesidad de apoyar toda política en contra de los países del Eje. A la par, el gobierno ordenaba la incautación de propiedades a ciudadanos alemanes, italianos y japoneses.

El campo militar 

Mucho hemos escuchado del Escuadrón 201, pero lo cierto es que este apoyo militar mexicano fue un tanto simbólico. Conocido como Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAM), el Escuadrón 201 estaba integrado por al menos 300 soldados —militares con experiencia, egresados del Colegio Militar y hasta voluntarios— que llevó a cabo 96 misiones con mil 966 horas en la zona de combate.

Sin embargo, esta participación sólo fue el lado oficial o más reconocido. ¿Por qué? Al otro lado de la frontera, el ejército de Estados Unidos se sirvió de mexicanos que combatieron en el campo de batalla con la bandera de las barras y las estrellas.

¿Cómo? Estados Unidos reclutó a más de 250 mil jóvenes mexicanos para la Segunda Guerra Mundial. Es más, en 1943 el mandatario Franklin Delano Roosevelt hizo oficial el registro de mexicanos en el ejército gringo.

¿Qué sucedió después de esta aventura militar? Como saben, en 1945 concluyó la Segunda Guerra Mundial con la victoria de los aliados y la URSS. Y en el periodo de guerra, México tuvo la oportunidad de crecer de manera económica e industrial. No obstante, este crecimiento se vio permeado por la incidencia de Estados Unidos.

**Foto de portada: Getty Images.