Para que Mancera pueda aplicar la de EPN y decir que en otros lugares están peor, la bronca que se traen en la CDMX con la construcción de la Línea 7 del Metrobús luce no tan mal si se compara con lo que sucede en Torreón, Coahuila, donde parece que todo mundo sabe qué onda con los avances, menos los transportistas.

De acuerdo con Milenio, aunque las autoridades dicen que todo va sobre ruedas y que ya tienen plan de negocios con los concesionarios, estos desconocen de qué va el proyecto. Incluso -denuncian- en la reciente reunión del Comité del MB, no fueron convocados. ¿Será qué no necesitarán de sus servicios y ni se les ha avisado?

Si es así, la jugada luce muy gandalla, ya que las obras que se desarrollan por las vías de Torreón -una de ellas el bulevar revolución- les ha generado afectaciones económicas de aproximadamente el 20%, debido a que los llamados “cinqueros” aprovechan la desviación de algunas rutas.

En fin, aunque no saben cómo les irá una vez que el MB comience a dar servicio -lo cual se retrasó por las pasadas elecciones gubernamentales- lo que sí saben es que las obras de infraestructura tienen ciertas fallas. Por ejemplo, sólo se han colocado 14 kilómetros de cableado hasta el módulo de control, cuando de Nazas a Matamoros son 17 kilómetros. No hay que hacer muchas cuentas para saber que están faltando algunos kilómetros del cableado.

Además, José Ángel Cuellar, concesionario de Transporte Público en la ciudad coahuilense, dijo desconocer a los de la constructora se le olvidó incluir la fibra óptica dentro de la obra de infraestructura. Así que si ésta será subterránea o aérea, es un misterio. “Nosotros seguimos viendo que avanzan en lo que viene siendo el concreto hidráulico y de lo demás, pues hacen una serie de reuniones para cumplir requisitos que les impone el fondo mundial como Banobras”.

Pues igual es cuestión de que se esperen… ya que a pesar de que las obras llevan algunos meses, éstas van para largo. De acuerdo con el alcalde de Torreón, José Luis Morán, se prevé que la obra se concluya en noviembre de 2017, pero comenzará a operar hasta por ahí de marzo de 2018.

Pues total… al fin que el proyecto ni es suyo: Morán llegó a la alcaldía de Torreón en sustitución del virtual ganador de gubernatura de Coahuila, el priista Miguel Ángel Riquelme, quien dejó botado el changarro desde diciembre de 2016. Morán sólo estará hasta el último mes de este año, ya después será bronca del próximo alcalde: el también tricolor, Miguel Mery Ayup.

Con sólo el 21% de avance global en la obra, seguro que lo tendrán listo. Tan verde está el proyecto que ni siquiera se tiene conocimiento de qué áreas de Torreón serán beneficiadas con este proyecto. No porque lo estén sacando sobre la marcha, sino porque “por respeto a la ley electoral”, no se podía publicitar. Pero no hay bronca, en breve se comenzará una intensa campaña de sociabilización, con el objetivo sepa bien a qué se deba tanto bloqueo y escombro que hay por las principales vías de su ciudad.

Ahora sí. Ustedes decidan cuál tendrá un peor final, ¿el de la CDMX o el de Torreón?