Con toda la autoridad que les otorga el nulo recuerdo de la aprehensión (e inmediata liberación) del Mencho en 2012, el PAN realizó una denuncia ante la FGR en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y el titular de Seguridad, Alfonso Durazo, con el objetivo de que se investigue qué hubo detrás de la liberación de Ovidio Guzmán, el pasado jueves.

De acuerdo con Aristegui Noticias, la denuncia fue presentada desde el viernes pasado por los encargados del área jurídica del PAN. La intención de la denuncia no es sacar provecho político de los lamentables acontecimientos del jueves pasado en Culiacán, Sinaloa… nahhhh, sino con el único y desinteresado objetivo de que las autoridades chequen si, durante el operativo fallido en el que se detuvo (y liberó) a Ovidio Guzmán, hubo actos que pudieran ser considerados delitos.

“Este hecho evidencia que la delincuencia doblegó al gobierno mexicano. No podemos aceptar ni sometimiento, ni la amnistía para criminales”, indica el comunicado del PAN dado a conocer luego de realizarse la denuncia contra AMLO, Durazo y cualquier funcionario que haya estado involucrado en el operativo fallido.

Acción Nacional expresa su más enérgico reclamo al gobierno central por claudicar en la aplicación del Estado de Derecho. Deben renunciar los funcionarios que participaron en la toma de decisiones durante el fallido operativo de Culiacán, Sinaloa”, agrega el comunicado.

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Foto: Cuartoscuro

De acuerdo con el líder nacional del PAN, Marko Cortés, con la liberación de Ovidio Guzmán  se “condena” a los mexicanos a tener en mayor riesgo su “vida, patrimonio y tranquilidad”… además, como si la detención del hijo del Chapo hiciera la diferencia, el panista asegura que la liberación de éste implica que el narco seguirá gobernando a México (cof, como lo venido haciendo desde épocas de Fox, Calderón y EPN, cof, le faltó decir, cof).

Como si nunca antes se hubiera visto algo similar a lo ocurrido en Culiacán, Marko Cortés acusa que, ahora sí, “México es un Estado fallido que vive uno de sus peores episodios en el combate a la delincuencia, en el que además los abogados de los presuntos delincuentes se burlan de la ley al agradecer al gobierno los favores recibidos por sus clientes”.

Esto último gracias a la aparición de dos borrach… digo, dos abogados que sin ninguna prueba se hacen llamar “abogados del Chapo”, pese a que ellos mismos han aceptado no conocer al exlíder del Cártel de Sinaloa y nunca haber recibido ninguna remuneración producto de su nunca pedida defensa.

En fin, Cortés remata su carta indicando que el gobierno de AMLO “pelea contra los que trabajan, contra los que pagan impuestos, contra los medios de comunicación, los persigue, pero debe tener claro que el único enemigo de México es la delincuencia organizada”.