Hasta Javidú y toda su banda podrán elegir al próximo presidente (si es que todavía están en el bote, para ese entonces), ya que el TEPJF determinó que hay que dar chance de que los reclusos participen en las elecciones de 2024. Por esto, se solicitó al Instituto Nacional Electoral (INE) ir preparando una prueba piloto.

Para que los detractores de AMLO no salgan con que esto es parte de la amnistía o algo parecido, el Tribunal electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), resolvió que las personas en reclusión pueden ejercer su sufragio, amparados en el principio de presunción de inocencia. Claro, entonces no todos los presos podrán votar, sino sólo aquellos que todavía no reciben una sentencia condenatoria.

Cartel de la expo-venta de artesanías hechas por presos en el Centro Cultural y Social Veracruzano

Foto: Facebook/ Centro Cultural y Social Veracruzano

Luego de una votación que quedó cuatro-tres, los magistrados pidieron al INE que la prueba piloto de la elección abarque una muestra representativa de los reclusos. Es decir, que se contemple a votantes tras las rejas de diversas entidades y diferentes reclusorios. Estas pruebas habrán de realizarse antes de 2024, que es cuando los electores entambados podrán entrarle a la elección de la continuidad (o no) del proyecto de la Cuarta Transformación…

 

De acuerdo con Aristegui Noticias, la primera etapa de este proyecto se implementaría antes de la próxima elección presidencial. Para ese entonces, ya se debe haber establecido el cómo, cuándo, dónde y por quién… ah no, lo último no… del voto para las personas que se encuentran recluidas.

Y bueno, hasta ahí lo deja el TEPJF… el INE será el encargado de determinar si el voto desde el bote será contado en la próxima elección presidencial… o bien, nomás en las elecciones locales. Todo dependerá de las posibilidades económicas y administrativas del árbitro electoral, quien fijará los mecanismos a seguir para que los reclusos sin sentencia puedan emitir su voto desde prisión.