Claro, porque nada más efectivo para denunciar los abusos que se cometen en la iglesia católica, que aceptar que se es también un abusador. Ésa fue la técnica que aplicó el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte.

El pasado sábado, el presidente Duterte quién sabe en que siglo se despertó… porque creyó que no habría mucha bronca si confesaba ante medios que de joven abusó sexualmente de una empleada doméstica. Así, tal cual. “Levanté la manta […] Intenté tocar lo que estaba en la ropa interior. Estaba tocando cuando se despertó y me fui”, admitió el mandatario filipino.

No conforme con lo anterior, ya encarrerado Duterte se puso más morbosón y relató que tras ser descubierto por la chica, no se quedó con las ganas y fue al baño… para hacer “lo usual”. ¿Y listo? Nada, volvió hasta dos veces a la habitación para seguir pasándose de rosca y realizarle tocamientos a la mujer.

De acuerdo con El País, el presidente de Filipinas se confesó con las mismas mañas que Bill Cosby pus porque así creyó que podría tener más autoridad para calificar a la Iglesia católica como “la institución más hipócrita”… ¿¿¿??? Ehmmmm, pues sí… es que de chavo, Duterte fue abusado sexualmente.

¿Guat? El portavoz del presidente filipino intentó justificar las declaraciones de su jefazo, aclarando que se trató de una simple “anécdota ridículo”… algo inventado con el único objetivo de dramatizar el abuso sexual que sufrió él y sus compañeros cuando estaban en la escuela secundaria.

No es la primera vez que Duterte revela que fue objeto de agresión sexual. En 2015 aseguró que un sacerdote abusó de él cuando era joven. De ahí la dureza de sus críticas contra la institución religiosa. Entonces, según el vocero, el revelar que manoseó a su empleada doméstica fue “para caracterizar el comportamiento del sacerdote que insistió en escuchar más pecados durante sus confesiones cuando no había ninguno”.

La cantinflesca justificación del presidente por supuesto que no fue comprendida por defensores de los derechos de las mujeres, quienes de inmediato han solicitado la dimisión de Duterte, ya que es un violador confeso… “ohhh, pues si nomás la tocó con la mano”; dirán los fans de finado Marcelino Perelló. Pues bueno, nomás acuérdense de esto que señala la secretaria general del partido Gabriela, Joms Salvador: “Una penetración con el pene no es la única constitutiva de violación. Si es con un dedo o un objeto, igualmente es una violación”.