Otra vez aparece el nombre de Rosario Robles en tramas complejas sobre desvío de recursos desde el gobierno Federal. Como sabemos, el día de ayer, Santiago Nieto, titular de la UIF (Unidad de Inteligencia Financiera) presentó el informe Quintero-Piña digital —sobre el caso de una campaña negra contra ya sabes quién, en las elecciones— y, ¿adivinen qué? La Sedesol y Sedatu fueron señaladas por estar relacionadas con una de las empresas que supuestamente orquestaron la campaña negra.

Pero, ¿dónde queda Rosario Robles? De acuerdo con información de la UIF, Sedesol (Secretaría de Desarrollo Social) y Sedatu (Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano) le entraron al desvío de recursos durante su gestión —en el sexenio de EPN—. Y es aquí donde se desarrolla la historia.

Sedesol y Sedatu

En la gestión de Robles, ambas secretarías triangularon nueve millones 360 mil pesos para la compañía Bufete de Proyectos Información y Análisis S.A de C.V —empresa que le entró a la campaña negra contra AMLO—, de acuerdo con Proceso.

Durante el gobierno de EPN Bufete de Proyectos de Información y Análisis también pactó 24 contratos con otras dependencias por un monto de 70 millones de pesos.

De estos, tres fueron pactados con la oficina de presidencia por 29 millones de pesos —según se reporta en Compranet—.

Además, los vínculos de la empresa no fueron sólo con el gobierno Federal, entre los clientes por sus servicios de investigación y consultoría aparecen el PRI, PAN, PVEM, PT, PRD, Panal, MC —casi todos los partidos políticos mexicanos— así como los gobiernos de Puebla, Sonora, Durango, Baja California, Sonora o Chihuahua.

Pero regresemos a Sedesol. Según Proceso, el desvío de recursos fue mediante la contratación de los servicios de Bufete —mediante la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales de Sedesol—.

Las órdenes emanaron de Emilio Zebadúa, Rocío Gómez y Ramón Sosamontes, que pertenecían al círculo más cercano de Rosario Robles y que trabajaron a su lado en Sedatu y Sedesol.

La auditoría

La ASF (Auditoría Superior de la Federación) investigó la ruta de los recursos —mil 900 millones de pesos— que Sedesol y Sedatu “dispersaron” entre 88 empresas con dependencias estatales como Radio y Televisión de Hidalgo, el Sistema Quintanarroense de Comunicación Social, Televisión de Hermosillo y la Universidad Politécnica de Quintana Roo, entre 2014 y 2016.

Respecto a Televisión de Hidalgo, se apunta que la dependencia pagó nueve millones 360 mil pesos a Bufete de Proyectos de Información y Análisis —presentado como un gabinete de comunicación estratégica—.

Sin embargo, de acuerdo con la UIF Bufete de Proyectos de Información y Análisis fue reportado en el sector financieros por operaciones fuera de su perfil y por probablemente ser una empresa fachada. Es decir, sólo servía para enviar recursos a Grupo TV Promo.

Foto: UIF.

Finalmente, Bufete de Proyectos ha sido vinculada con Grupo TV Promo, de Alejandro Jesús Quintero, quien fue relacionado con la producción del documental Populismo en América Latina y la campaña negra contra ya sabes quién.

**Foto de portada: Cuartoscuro.