Tras darse a conocer que el presidente Andrés Manuel López Obrador dio por comenzados los trabajos de lo que será el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, no son pocos los que lo comparan con su predecesor, el Seguro Popular… a ver, ustedes digan.

Con el objetivo de ofrecer atención a las personas que no cuentan con un seguro médico y así garantizar el derecho a la salud –“hazaña de la Cuarta Transformación”, señaló AMLO en un tuit– ayer se anunció la creación del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar el cual… ehrr… pues… pues quién sabe cómo funcionará… pero, ya saben, vendrá a sustituir todo lo malo que se hizo en la materia, durante administraciones pasada. Eso sí, es lo que se tiene seguro…

De acuerdo con AMLO, con la creación de dicho instituto se tiene previsto universalizar la atención médica y hospitalaria y, así, garantizar la atención para cerca de 60 millones de mexicanos… ¿cómo? Eso ahorita ‘no importa’, sino recordar que en épocas pasadas hubo actos de corrupción relacionados con el sector salud, como la adquisición de medicamentos que sólo benefició a empresas o los favoritismos en licitaciones.

Pero con la creación del Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, este absorberá las responsabilidades del IMSS Bienestar y el conocido Seguro Popular… pues se espera que ya, adiós corruptelas. Ok… pero, ¿y ahora cómo se ofrecerán esos servicios?

Ehrrrr… “Vamos a reestructurar todo el Sistema de Salud, vamos a crear un Instituto Nacional de Salud para el Bienestar que se va a ocupar de la atención de quienes no tienen posibilidades de contar con un seguro, para la población no asegurada“, aseguró el presidente en acto solemne en el que se contó con la presencia de representantes de la ONU, la OEA y la OPS.

De acuerdo con Reforma, fuentes de la Secretaría de Salud (Ssa) acusan que todavía no se tienen afinados los detalles jurídicos que permitan asegurar si el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar será un órgano centralizado o descentralizado… pero por ahora AMLO anunció que todo, absolutamente todo, el sistema de salud será federalizado.

Lo anterior ya no cayó tan de sorpresa. Desde el pasado 28 de diciembre el Presidente indicó que todos los servicios de salud serán federalizados, aunque no de fregadazo, sino en un lapso de dos años. “Se trata de ‘mejorar’ el sistema de Salud Pública [primero] en ocho estados. Desde luego es un plan general que incluye a las 32 entidades del país. Es decir, es para todo México el mejorar el sistema de Salud pública, pero lo haremos paulatinamente, para hacerlo bien”, planteó el presidente.

De acuerdo con lo previsto, los trabajos de federalización de los servicios de salud comenzarán primero en ocho estados. De ahí se medirá el agua a los camotes y cada seis meses serán incorporados al nuevo sistema otros ocho estados. Así, en 24 meses se contempla que todo el país esté bajo el nuevo esquema de salud pública.

Por cierto, mientras no se implemente dicho esquema, quienes tienen seguro popular van a seguir gozando de ese programa… ya después de que a su entidad llegue la marea federalizadora, pues a ver de a cómo les toca con el nuevo plan de salud.