Para prevenir la propagación del coronavirus COVID-19, la Secretaría de Salud implementó una serie de medidas de sana distancia con el objetivo de que la gente se quede en casa y solo salga para tareas muy indispensables como conseguir alimentos, acudir al médico (en caso de ser necesario), etc.

Las personas que tienen la oportunidad de no salir por un largo tiempo de pronto se ven “encerrados” con los miembros de su familia o con la pareja, situación que no suele suceder muy frecuentemente debido a las múltiples tareas diarias que tenemos fuera de casa.

¿Que hacer para sobrevivir sin terminar en guerra?

La profesora de la Facultad de Psicología de la UNAM, Esther González Ovilla, explica que en la actualidad pasamos poco tiempo en el hogar, por lo que el convivir en un mismo espacio por tanto tiempo puede provocar dificultades en las relaciones.

Si a esto le agregamos una crisis familiar, la situación se agrava.

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Foto: Aleteia

Es por eso que la académica nos da algunos consejos muy importantes que podemos seguir para no terminar de pleito con la familia ahora que pasaremos un buen rato juntos.

  • Hay que considerar que cada uno tiene necesidades diferentes

Mientras que para algunos la vida sedentaria y solitaria es cómoda, para otros resulta complicado. Es importante que tomemos en cuenta las necesidades de todos los integrantes de la familia o de la pareja.

En estas situaciones es muy probable que uno quiera decidir qué deberían hacer los demás, pero tenemos que pensar que desde el más pequeño hasta el mayor responden a diferentes necesidades e intereses.

Si uno quiere leer y otro escuchar música a todo volumen, podemos hablar para programar un horario a modo que todos se encuentren cómodos sin molestar a los demás.

  • Organizarse para no perder el ritmo de trabajo

En el caso de las familias que cuentan con niños menores de 10 años, papá y mamá deben compartir las tareas del cuidado de los hijos y conversen sobre las actividades de los niños para que no se pierda el ritmo de trabajo.

Esto si es que están haciendo home office.

Digamos por ejemplo, que de 9 a 11 de la mañana le toca a papá mientras mamá realiza sus actividades y luego cambian de papeles de 11 a 1. Y así, sucesivamente.

  • No pensemos que estamos de vacaciones

Como ya se ha recalcado infinidad de veces, este periodo no son vacaciones, es un tiempo de quedarse en casa para evitar la propagación del coronavirus.

Transmitamos este mensaje a todos los integrantes de la familia para que no se programen actividades que impliquen salir innecesariamente. Los niños poco a poco aprenderán que se trata de una contribución para mitigar la epidemia.

  • Elaboremos un plan para llevar a cabo las tareas

En aquellas familias que tienen adolescentes o jóvenes debe haber mucha conversación. Los adultos pueden preguntarles qué esperan en ese tiempo y organizar el esparcimiento, como videojuegos o ejercicio, con el estudio.

  • No es una imposición

Lo importante es que ningún miembro de la familia sienta que es una imposición y no se generen discusiones por las horas dedicadas a la televisión, el celular u otras actividades similares.

Este tiempo puede ser bueno para jugar algún juego de mesa entre todos, ver una película, platicar de la vida, etc.

  • Date un tiempo para ti

Es importante que aunque sea un ratito en el día te des un tiempo para ti y lo que te gusta hacer, puedes leer un libro o dibujar o escribir en algún espacio de la casa que te permita estar a solas, respirar y pensar en lo que te preocupa, etc.

Con información de UNAM Global