El 1 de abril de 2025 se reportó la muerte de Val Kilmer tras un largo tratamiento contra el cáncer de garganta, diagnosticado en 2014. Y ahora es el protagonista de una nueva película, “gracias” a que lo recrearon con herramientas de inteligencia artificial.
Siempre que sucede algo similar, ya sea con hologramas, la recreación completa de artistas o incluso el rejuvenecimiento digital de actores, se abre un debate intenso en torno al uso de la IA para cubrir los espacios de personas reales que pudieron o no dar su consentimiento para el uso de su imagen.
Es complicado. Y el caso de la recreación de la imagen de Val Kilmer para una película vuelve a generar controversia. Pero acá les contamos más sobre la película y las razones por las cuales decidieron usar la imagen del fallecido actor.

Una nueva película con Val Kilmer
Val Kilmer es el nuevo protagonista de As Deep as the Grave, anteriormente conocida como Canyon of the Dead, una cinta dirigida por Coerte Voorhees que sigue la historia real de Ann y Earl Morris, una pareja de arqueólogos que trabajaron en el suroeste de Estados Unidos y México.
La recreación por IA de Val Kilmer en la cinta, de acuerdo con Variety, corresponde al personaje del padre Fintan, un sacerdote católico que también funge como guía espiritual de comunidades nativas. El elenco lo completan Abigail Lawrie, Tom Felton, Wes Studi y Abigail Breslin.

La recreación de Val Kilmer
Cuando el proyecto se encontraba en sus primeras etapas de producción, el director buscó a Val Kilmer para el personaje del padre Fintan. En sus palabras, la película se moldeó alrededor del actor y, en un comunicado reciente, afirmó que “era el actor que quería para el personaje“.
“Se basaba en su herencia nativa americana, así como en sus vínculos y amor por el suroeste“, explicó. También hizo alusión al momento en que se reunieron para iniciar la filmación, aunque, debido a complicaciones en el estado de salud del actor, no fue posible concretarlo.

Val Kilmer no filmó ninguna escena para la película. En su lugar, se utilizó inteligencia artificial generativa de última generación, basada en imágenes de archivo del actor y materiales de sus últimos años. Incluso su voz fue recreada.
El director también asegura contar con el apoyo total de la familia de Kilmer, especialmente de sus dos hijos, quienes proporcionaron el material necesario para reconstruir su imagen.
Val Kilmer y la IA
Antes de su muerte, Val Kilmer trabajó de cerca con algunas tecnologías de inteligencia artificial. Por ejemplo, para el personaje de Tom “Iceman” Kazansky en Top Gun: Maverick (2022), el actor aprobó la recreación de su voz mediante herramientas de IA.
La voz de Kilmer se vio gravemente afectada tras un procedimiento de traqueotomía. Y en su momento, el actor señaló que la tecnología le había dado la oportunidad de comunicarse nuevamente dentro del personaje, afirmando que la voz sonaba “auténtica”.
Una decisión financiera
Ahora bien, el primer argumento del director es que Val Kilmer era la única opción para el personaje, ya que fue construido alrededor de su figura. Sin embargo, también existe otra realidad: la decisión tiene un fuerte componente financiero para el estudio.
Habrían podido contratar a otro actor, pero eso habría incrementado los costos a partir del material ya filmado. “No tenemos mucho presupuesto. No somos un estudio grande. Teníamos que pensar en formas innovadoras de hacerlo. Y nos dimos cuenta de que la tecnología estaba ahí para nosotros“.
Tanto el director como el equipo de producción sostienen que As Deep as the Grave puede ser un ejemplo de cómo usar las nuevas tecnologías de manera ética.

El debate que nunca tendrá fin
El debate sobre el uso de la inteligencia artificial en producciones cinematográficas o televisivas —y, en general, en cualquier expresión artística— es uno que, probablemente, nunca tendrá fin.
Por un lado, la tecnología ha ampliado los alcances del cine y las series, sirviendo al propósito de las historias que se quieren contar y, en muchos casos, respaldada por grandes presupuestos. De eso no hay duda.
Pero ahora, el uso de estas herramientas parece surgir desde otro lugar: la inmediatez, la practicidad y el ahorro económico al servicio de los estudios, más que de la historia o de los artistas.

