Lo que necesitas saber:
Antonio Silván, dirigente municipal de Morena en Macuspana, fue criticado por una foto donde aparece comiendo una tortuga.
Una publicación en redes sociales terminó metiendo en polémica a Antonio Silván, dirigente municipal de Morena en Macuspana, Tabasco, luego de que usuarios lo señalaran por presuntamente comerse una tortuga “guao”, una especie protegida en México.
Todo comenzó el pasado 29 de abril, cuando Silván compartió varias fotos de una gira por comunidades de la zona de Ríos del C.I. de los Bitzales. Según explicó, estaba realizando asambleas y recorridos en lugares como Pichalito, Los Naranjos y Bitzal 3ra Sección.
Pero entre las imágenes hubo una que se llevó toda la atención… y no precisamente por temas políticos.

La foto que desató la polémica
En una de las fotografías se observa al dirigente morenista consumiendo lo que usuarios identificaron como una tortuga “guao”. Bastó eso para que los comentarios explotaran en redes sociales.
Muchos internautas comenzaron a acusarlo de consumir una especie protegida y hasta etiquetaron a autoridades ambientales como la Profepa y la Semarnat para exigir una investigación.
Hasta ahora no se ha confirmado oficialmente si el animal que aparece en la imagen corresponde realmente a una tortuga “guao”, pero eso no evitó que el tema se volviera viral y abriera un debate sobre la protección de fauna silvestre y la responsabilidad de funcionarios o figuras políticas.
¿Qué es la tortuga “guao” y por qué está protegida?
En el sureste de México se conoce popularmente como “guao” a ciertas especies de tortugas de agua dulce que están protegidas por la legislación ambiental.
De acuerdo con la NOM-059 de la Semarnat, varias especies de tortugas en México están catalogadas como amenazadas o en peligro de extinción, por lo que su captura, comercialización o consumo puede derivar en sanciones legales.
Eso sí: para que exista una investigación formal, primero tendría que confirmarse la especie exacta del animal que aparece en las fotos.

¿Qué castigo podría haber?
El Artículo 420 del Código Penal Federal establece penas de 1 a 9 años de prisión para quien capture, dañe, posea o consuma especies protegidas o en peligro de extinción.
Además de la cárcel, las sanciones pueden incluir multas económicas y agravantes dependiendo del caso.
Por ahora, ni Antonio Silván ni las autoridades ambientales han emitido una postura oficial sobre la polémica.


