Lo que necesitas saber:

Salah marcó 257 goles como jugador de Liverpool, el tercer máximo anotador en la historia del club, solo detrás de Ian Rush y Roger Hunt

La historia de Mohamed Salah en el Liverpool no se limita a los goles, pero es innegable que fueron su sello con la camiseta de los Reds. ¿Elegir uno por encima del resto? Imposible. Por fortuna, nos facilita la decisión que solamente uno quedará en la historia como su último gol con el equipo que nunca camina solo.

Una crónica del último gol de Mohamed Salah con el Liverpool
Foto: Liverpool FC (Facebook)

Mohamed Salah ya no jugará más en el Liverpool, pero su último gol vivirá en la memoria

Porque desde que Salah anunció que se iba del Liverpool, quedó entendido que cualquiera de sus goles podía ser el último. El Faraón nos avisó y gracias a eso estábamos preparados. Un día vimos el último gol de Salah como jugador del Liverpool… y lo sabíamos.

19 de abril del 2026, la fecha; Hill Dickinson Stadium, el lugar. Un escenario inmejorable, porque si Salah disfrutaba anotarle a un rival, ese era el Everton. El único Puskás de su carrera lo ganó gracias a una anotación de antología contra los Toffees, una que resume su talento quitándose rivales y generando el espacio suficiente para que la circunferencia del balón encuentre las redes.

Aunque sabes, pensándolo bien, Salah también disfrutaba anotarle al Manchester United, al Tottenham, al Manchester City, al Chelsea, al Arsenal… tal vez la verdadera pregunta sería: ¿A quién no le anotó en Inglaterra?

¿Ves? Hablando de Salah es muy fácil pasar de un gol a otro y divagar. Todos tienen una anécdota, un recuerdo, un sentimiento especial. Definitivamente un futbolista de época para quien siga al Liverpool o para quien, sencillamente, ame el futbol.

Un partido incómodo que Salah encaminó

Volvamos a situarnos en el más reciente derbi de Merseyside. La atmósfera completamente en contra de los Reds al ser su primera visita al nuevo estadio del Everton. Salah, uno de los jugadores que más gritos recibía de la afición rival, pero sin perder la concentración en ningún momento.

Una crónica del último gol de Mohamed Salah con el Liverpool
Foto: Liverpool FC (Facebook)

El silbatazo inicial marcó el comienzo de un sufrimiento muy habitual esta temporada para el Liverpool. Desorden táctico, superioridad del rival, un juego complicado y frustrante; al menos así fue los primeros 25 minutos. Todo hacía pensar que los de Slot perderían ese encuentro y que quizá no era el día para ver la mejor versión del egipcio.

El tema con Salah es que es uno de esos futbolistas a quienes les basta una acción, una jugada, una genialidad. El VAR evitó que Everton tomara la delantera, e instantes después, llegó la hora de gritar por última vez un gol del Faraón.

Dwight McNeil regaló la esférica a Cody Gakpo, éste se dio la media vuelta, perfiló, miró el espacio y filtró. Duró pocos segundos el viaje del balón al encuentro con el pie de Salah, pero mientras rodaba dibujando una perfecta diagonal, nuestra mente y corazón ya sabían lo que pasaría.

Una crónica del último gol de Mohamed Salah con el Liverpool
Foto: Liverpool FC (Facebook)

La última vez que gritamos un gol de Salah con el Liverpool

Salah llegó con velocidad, determinación y acomodó el cuerpo para pegarle con un estilo que bien podría patentar. Parte interna con pierna izquierda, golpe a ras de pasto, el balón cambiando de dirección como cuando la luz se refleja en un espejo. No podemos narrar lo que pasó instantes después… la emoción al gritar el gol provocó un vacío en la memoria, ocupado únicamente por la canción que la afición del Liverpool le compuso al Rey Egipcio:

¡Mo Salah, Mo Salah, Mo Salah!
Running down the wing…
¡Salah, Salah, Salah, Salah, Mo Salah!
The Egyptian King

Lo que vieron después nuestros ojos fue a Salah besando el escudo del Liverpool frente a la parcialidad roja que se dio cita para el último derbi del Faraón. La felicidad de ese momento únicamente fue eclipsada cuando la realidad nos recordó lo que sabíamos muy en el fondo: «Celebra, celebra con todo… quizá este es el último».

Y lo fue. Liverpool ganó, Salah celebró una victoria en su último clásico contra Everton y quedaban más partidos por delante. Pero la vida quiso que ese mágico momento fuera el que se quedara en la historia.

No porque no fuera capaz de anotar desde aquel 19 de abril. Una maldita lesión, lo único que frena a los grandes futbolistas que nunca se rinden como Salah, nos impidió verlo en los siguientes encuentros. Afortunadamente volvió para estar en su partido de despedida, en Anfield; ahí el poste, un viejo conocido guardameta defendiendo el arco del Brentford y el destino, evitaron que cantáramos una vez más su himno.

Salah, gracias por cada gol con Liverpool

Hubiera sido hermoso, realmente maravilloso, que el último gol de Salah fuera en Anfield, en su partido de despedida, junto a toda la afición que lo apoyó en los 9 años transcurridos desde el primer día que se vistió de rojo y hasta el momento en que sus ojos miraron Anfield por última vez como protagonista en la cancha.

No fue así, el Dios del futbol nos regaló a cambio una última asistencia de Salah también con su sello particular. Corriendo por la banda (como dice su canción), controlando el balón como quien lleva consigo a un buen amigo, y pegándole de tres dedos con su insuperable zurda. Junto a su último gol y la sonrisa que tuvo todo el partido, esos breves instantes harán que sus 257 goles revivan para siempre en la mente y corazón de la afición Red.

Salah es y será por mucho tiempo (quizá para siempre) el máximo goleador de Liverpool en la era Premier League, en la Champions League y el tercero en toda la historia del club. Se escribe fácil y se lee todavía más, pero hacerlo en un equipo así, con rivales del calibre como los que Salah enfrentó… no, no fue fácil; fue legendario.

Claro, muchos de esos goles no hubieran sido posibles sin compañeros como Andy Robertson, quien también merece un lugar en la historia; Luis Díaz y las innumerables asistencias que le dio; Bobby Firmino y Sadio Mané (gracias vida por dejarnos disfrutar ese tridente); incluso sin las asistencias de Alisson Becker, de lado a lado de la cancha.

No, Salah no sería el mismo, pero incluso sin ellos seguramente hubiera sido grande. Porque muchos de esos cientos de goles los creó solo, con su talento para el regate, con su definición única. Por eso lo bautizaron como el Rey, como Faraón… por eso se va como leyenda.

Corre, Salah, corre por la banda de Anfield para toda la eternidad. Nunca caminarás solo.

Una crónica del último gol de Mohamed Salah con el Liverpool
Imagen generada con IA (ChatGPT) para ilustrar cómo cambió Salah desde su llegada al Liverpool hasta su partida

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Egresado y eternamente agradecido con la FCPyS de la UNAM. Veo deportes como si me pagaran por ello (sí me pagan por ello) y tengo la fortuna de escribir de todos los temas que me interesan, intrigan...

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