Lo que necesitas saber:
Con 19 discos de estudio y decenas de canciones épicas, aquí presentamos los temas más emblemáticos de Rush. Aquellos que cualquier fan indentifica y que los inciados deberían conocer para entrarle a esta gran banda canadiense.
Rush nació a finales de los 60 en Toronto. Influida por King Crimson, Cream y Led Zeppelin, la banda liderada por Geddy Lee desde sus inicios mostró una retórica musical bastante elaborada que, con los años, se fue moldeando a los nuevos tiempos, pero sin perder su característica esencia grandilocuente.
Una de las bandas más importantes de Canadá y de todo el espectro del rock progresivo de la historia… y, este 2026, tras varios años de silencio, está de regreso.
Lo anterior parecía poco probable… mejor dicho, no se veía en el panorama: la muerte en 2020 de su baterista y motor creativo, Neil Peart, hizo creer que nunca más se vería a la banda en el escenario. Pero sucedió y está de vuelta, razón para recordar las canciones más emblemáticas de su extensa discografía.
“Working man”
Dos hechos poco comunes marcaron el inicio de Rush: que una banda novata tenga su propio sello y que una estación programe una canción de más de siete minutos de duración. De su primer álbum, el cual se lanzó bajo su propio sello discográfico, Moon Records, “Working Man” fue el primer éxito de Rush gracias a que la estación de radio de Cleveland, WMMS, la metió en su programación habitual. Poco después, el álbum debut de la banda fue reeditado en Estados Unidos con Mercury Records y las ventas se dispararon. El resto es historia…
Una canción que sirve como perfecta carta de presentación de Geddy Lee y compañía: rock duro con grandilocuentes pasajes que insertan a Rush en el panorama del rock progresivo.
“2112”
La primera gran obra maestra de Rush. Una canción… qué decimos canción, una suite de progresivo compuesta de siete partes, en las cuales se narra un futuro gobernado por La Federación Solar… futuro distópico, en el que no existe la música, hasta que un hombre encuentra una guitarra y se da cuenta de lo que sería la humanidad si pudiera vivir con creatividad e individualidad. ¿La Federación Solar es derrotada? El final es ambiguo y depende de lo que quiera creer el escucha. Toda una epopeya salida de la imaginación del gran Neil Peart.
“Closer to the Heart”
Uno de los grandes clásicos de Rush. La “canción navideña” de la banda: lanzada en diciembre del 77, con una dulce guitarra inicial, arreglos con campanas… y una letra también, muy de “buenos deseos”. Quién sabe si por esta clasificación Geddy Lee y compañía se hartaron de ella y la sacaron de sus setlists por algunos años, pero luego llegó la reconciliación y la volvieron a tocar para las últimas giras en las que la banda se presentó con alineación clásica.
“Tom Sawyer”
Y si hablamos de clásicos de Rush… esta que es la canción más popular de la banda. Creada en la etapa en la que se dejó por un rato la épica para darle con todo a temas más contundentes (con el uso de sintetizadores a todo lo que da). Misma calidad, sólo que metida de forma más precisa en una canción en la que se evoca al personaje creado por Mark Twain y, también, al inconforme moderno del poema de Pye Dubois, dando como resultado una letra en la que se exalta el individualismo y al niño interior con el que todo adulto debería reconciliarse.
“High Water”
Como a todas las bandas de progresivo, a Rush le pegaron duro los 80. Así se escucha, primero, en Power Windows y, con menos intensidad pero igual detectable, en Hold Your Fire, disco en el que viene esta canción en el que la banda habla sobre el mito del diluvio que arrasa con todo, dejando el campo fértil para algo nuevo por nacer… todo esto sobre sintetizadores que abren paso a la guitarra de Alex Lifeson y el preciso (y precioso) punteo de bajo de Geddy Lee.
“One Little Victory”
El regreso de Rush. Y no sólo a su sonido potente y característico, sino porque esta canción viene en el Vapor Trials, disco con el que la banda volvió luego de que Neil Peart vivió un episodio del que pocos podrían levantarse (la muerte de su esposa e hija). Una reinvención de la banda, si se quiere ver de ese modo, ya que en esta canción (y en la mayoría del disco del 2002) no se recurrió a sintetizadores: pura guitarra, bajo y batería. Pura potencia.
“The Garden”
Última canción del último disco de estudio de Rush. En todo el álbum (el A Workclock Angels) se habla sobre la búsqueda de los sueños y las vicisitudes para alcanzarlos y, en el gran final, Neil Peart recurre a Voltaire para reflexionar sobre cuando llega el momento de “cuidar nuestro jardín”… que, a final de cuentas, debería ser la verdadera búsqueda de la vida: sembrar y cultivar amor y respeto. Gran canción con la que Rush cerró su vida en estudios… al menos, con Neil Peart al mando.

