América y Pumas se acordaron del espectáculo en los últimos 13 minutos del clásico capitalino. Azulcremas y auriazules regalaron 77 minutos sin grandes emociones y a la mera hora rompió el partido, en el que se firmó el empate 1-1

La buena noticia para el América fue el debut con gol de Federico Viñas, quien le puso fin a una racha de 212 minutos sin gol. La mala para Guillermo Ochoa es que volvió a recibir gol y ya son seis desde que regresó a la Liga MX.

El cuadro azulcrema se quedó con un hombre menos desde los 16 minutos por una fuerte entrada de Sebastián Córdova. El canterano de las Águilas le dejó los tachones en la espinilla a Juan Pablo Vigón, quien se doblaba de dolor. La jugada no requirió la consulta en pantalla del VAR.

 

Con 10 azulcremas en la cacha, Pumas manejó los hilos del partido, pero no arriesgó, incluso le dio prioridad a lo defensivo. En resumen, Pumas juega aburrido. El paraguayo Carlos González tuvo una descolgada, pero perdonó en un mano a mano con Guillermo Ochoa.

 

Pese a la inferioridad numérica, América tuvo las opciones de mayor peligro en el segundo tiempo, incluso había marcado el primer gol, pero la jugada fue anulada por una mano de Roger Martínez. Renato Ibarra también tuvo la suya, pero estrelló la bola en el pecho del “Pollo” Saldívar.

Michel, el técnico de Pumas, hizo corajes desde la zona técnica ante la imprecisión de sus jugadores y también por los bailes azulcremas que despertaron los “óles” en el Azteca hasta que llegó el gol de los de Coapa, obra del refuerzo uruguayo Federico Viñas en una combinación con Jorge Sánchez.

 

El sudamericano recién había ingresado al terreno de juego. Viñas no tenía ni un minuto en la cancha cuando se chamaqueó a los Pumas a los 77 minutos.

Fue hasta ese momento cuando Pumas se acordó de atacar y Bryan Mendoza igualó el marcador tres minutos después. El canterano auriazul agarró el balón fuera del área y sacó un disparo potente que significó el sexo gol a Ochoa desde su regreso a México.

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