Por cuarto año consecutivo, la Fórmula E celebró un Gran Premio en la Ciudad de México, donde el público pudo disfrutar de un cierre emocionante, en el que Lucas Di Grassi (Spark Audi) se apuntó el triunfo gracias a que Pascal Wehrlein (Spark Mahindra) se quedara sin batería en la recta final.

El alemán Wehrlein se quedó a metros de cerrar un fin de semana perfecto, pues había conseguido la pole position en el Autódromo Hermanos Rodríguez y había dominado la carrera a placer y a unos metros para llegar a la meta, el brasileño Di Grassi le pasó por un costado para sacarle medio auto a la hora de cruzar la meta.

 

Los registros mostraron que De Grassi cruzó la meta con el uno por ciento de energía, mientras que el alemán llegó sin porcentaje. El portugués Antonio Da Costa (Spark BMW) se quedó con el tercer lugar.

Si en la Fórmula 1 los pilotos deben administrar el combustible, así como los neumáticos, en la Fórmula E se debe gestionar le energía eléctrica con la que son abastecidos.

La carrera capitalina tuvo que suspenderse apenas en la tercera vuelta, tras un choque que tuvo varios involucrados en la zona del Foro Sol, donde el que salió más afectado fue Nelson Piquet, quien tocó a Jean Vergne y salió disparado al muro de contención.

 

El choque provocó la presencia de la bandera roja, lo que obliga a los autos a ir a pits para permitir el ingreso a pista de grúas y otros servicios para limpiar el asfalto. No hubo lesionados.

El alemán Daniel Abt, quien ganó en la edición del 2018, finalizó décimo.