En 1975, Steven Spielberg estrenó uno de los clásicos de terror más memorables de todos los tiempos, Jaws. Una de las razones por las cuales alcanzó este valor fílmico y comercial, es porque cambió en todos los aspectos el concepto de blockbuster, la comercialización de las películas y la importancia de algunos elementos ajenos a la narrativa visual para contar una historia. 

La idea de un tiburón (gigante) que aterroriza a los vacacionistas de una playa, para esa época, no podía ser suficiente. ¿Qué hizo Spielberg? La convirtió en una distracción del verano, y así, en una película que costó nueve millones de dólares, pero recaudó más de 470 en todo el mundo. Nuevamente, hacer del terror una distracción, una forma de entretenimiento, fue una de las claves de éxito de Jaws (considerando que apenas dos años antes, en 1973, había salido El exorcista). 

La segunda clave se encuentra en el mismo tiburón. El hombre contra la naturaleza es una idea que con la tecnología, ha sido explotada de diversas formas. Jaws enfrentó a un grupo de personas en específico contra la superioridad de uno de los depredadores más populares y bien conocidos. 

Es como si Dios hubiera creado al Diablo y le diera los tiburones” se escuchaba en los anuncios para la televisión mientras la cámara estaba dispuesta a ser los ojos del tiburón. De repente, una chica flotando que es “absorbida” por este soldado del diablo. Jaws es un antes y un después, que si bien han sido retomadas, nunca de una manera tan acertada como en Crawl 

Crawl de Alexandre Aja (Piraña) nos presenta a Haley, una joven nadadora de Florida que ante las advertencias de un huracán categoría 5, va en busca de su padre Dave (no responde las llamadas). Al llegar a casa, se da cuenta que está herido en el sótano. ¿Quién lo atacó, por qué no evacuó la zona? 

Las inundaciones han infestado la ciudad de cocodrilos (en serio, miles de cocodrilos) y el sótano de Dave no ha sido la excepción. La supervivencia se complica mientras Haley y su padre arreglan su relación, la cual está fracturada por la ruptura familiar, las ausencia y la soledad. 

Crawl tiene la dosis perfecta de suspenso, terror y acción (un poco de comedia, naturalmente) que conjuntan a la perfección la fórmula de Jaws: cocodrilos asesinos y el terror como una forma de entretener a cualquier audiencia…

Tuvimos la oportunidad de platicar con Kaya Scodelario sobre Crawl, quien interpreta a Haley, para que nos platicara sobre las virtudes de una película como Crawl y el desarrollo de su personaje. También nos sentamos a conversar con Alexandre Aja, el director, quien nos platicó sobre las referencias hacia Jaws (por supuesto) y lo que más le fascina de los cocodrilos…