Hace unos días apareció el tráiler de Drawquarium, un videojuego que puso a llorar a todo mundo porque es sencillo, tierno y porque tiene un poderoso mensaje (frase de tía, pero les prometo que vale la pena).
¿Se acuerdan cuando de niños agarraban sus crayolas y se ponían a dibujar lo primero que se les venía a la mente? Lo que veían los demás, sobre todo los adultos, no tenía sentido. Pero para ti, quizá para alguno de tus amigos, era arte: salirte de los bordes, hacer combinaciones que no obedecían a ninguna armonía.

Luego llegaron las computadoras. Dejaste por un tiempo las crayolas y, con el mouse, navegaste por el frustrante pero divertido mundo de Paint. El cursor en forma de bote de pintura para colorear las hojas del árbol terminaba pintándolo todo. Y era momento de empezar de cero.
Con el paso de los años, quizá dejaste de dibujar lo que imaginabas o veías. Quizá hacías un dibujo en la esquina de tus cuadernos de la escuela, pero nada que le mostraras a tu audiencia conformada por padres, abuelos, primos y/o amigos.

“Pintar” o “dibujar” con IA no es pintar ni dibujar
¿Cuándo dejamos de dibujar y por qué? La vida, la falta de un talento específico, el cansancio. Muchos dejamos de imaginar cosas; otros dejamos de ver lo que había alrededor y otros tantos dejamos de sorprendernos lo suficiente como para plasmarlo.
Con la llegada de herramientas generativas de IA, dibujar o pintar puede parecer una pérdida de tiempo. Un prompt medianamente bien hecho y una ocurrencia (no necesariamente una idea) son suficientes para producir algo medianamente satisfactorio. Puedes tener 30 versiones de la misma ocurrencia en menos de 10 minutos.

Una vez que haces conciencia de la situación, es triste. Por eso resultó tan emotivo el tráiler de Drawquarium, un videojuego en el que tienes que dibujar a tus personajes y, al hacerlo, les otorgas vida.
Suena cursi, y lo es. Pero es bellísimo.
Tráiler de Drawquarium
El tráiler de Drawquarium nos muestra la pantalla de computadora de alguien que utilizaba Paint, y lo usaba tanto que se volvió bueno. Con el paso de los años, pensó en el arte como una forma de vida, pero decidió irse a la segura por otra carrera, otro trabajo.
Entre decenas de archivos que van y vienen, tareas, investigaciones y demás, había uno que permanecía: el de su arte. Pero, al igual que los demás, terminó en la papelera.
Drawquarium se presenta como la oportunidad de volver a imaginar, quizá no como un medio de vida o como un recurso para pagar la renta, sino para no olvidar que el arte es humano y que siempre podremos volver a él.

En Drawquarium dibujas un pez, dos peces, tres peces. Plantas que acompañen el paisaje. Le acomodas un arrecife por ahí y creas un acuario completo que debes mantener con vida.
El tráiler de Drawquarium salió el pasado 26 de octubre y fue cuestión de días para que se hiciera viral porque hizo llorar a todos los que lo vieron. La noticia detrás del tráiler es que el videojuego estará disponible para PC a través de Steam a partir del 13 de noviembre de 2026.

