Lo que necesitas saber:

Hablaremos de tres plazas públicas de la Ciudad de México que aunque tienen una gran importancia histórica, poco a poco han quedado en el olvido de la gente.

La capital mexicana está llena de sitios legendarios que conservan sus aires típicos. De la Plaza Loreto, con obra de Manuel Tolsá, hasta la mítica Plaza del Aguilita, te presentamos tres rincones históricos de la CDMX que por lo general pasan desapercibidos, pero que nos pueden llevar de viaje al pasado y son perfectos para una caminata distinta. 

En la CDMX hay plazas históricas que han quedado en el olvido./Imagen mexicocity.cdmx.gob.mx

Muchos de estos sitios son una combinación de tradiciones prehispánicas con la cultura colonial, se conservan como un retrato del pasado y permanecen con su arquitectura icónica que le da una identidad muy particular a la ciudad.Estos lugares tienen cientos de años de existencia y nos transmiten algo de sus aires tranquilos en medio del caos urbano.

La Plaza Juan José Baz o Plaza de El Aguilita es un tesoro cultural del barrio de La Merced./Imagen Wikipedia

Las plazas públicas han marcado el ritmo citadino. Tenemos algunas que están entre los principales atractivos turísticos de la CDMX como el Zócalo, la Plaza de las Tres Culturas o la Alameda Central y otras que quedaron un poco en el olvido ante el crecimiento urbano, pero aun así son importantes sitios de encuentro social y de esparcimiento que resguardan nuestra historia, aquí tenemos tres buenos ejemplos de este caso.

Plaza de Loreto

Está ubicada entre las calles de San Ildefonso y Justo Sierra, muy cerca del Antiguo Colegio de San Ildefonso, y no es el famoso centro comercial ubicado en los alrededores del barrio de San Ángel. Esta plaza pública es famosa por su hermosa fuente central, diseñada por el arquitecto y escultor Manuel Tolsá, del que entre sus obras están la estatua de El Caballito, el Palacio de Minería y la conclusión de la construcción de la Catedral Metropolitana.

La Iglesia de Nuestra Señora de Loreto le dio su nombre actual a esta plaza./Imagen mexicocity.cdmx.gob.mx

La Plaza de Loreto del centro capitalino tiene sus orígenes a finales del siglo XVI, cuando se creó en las cercanías del Colegio de San Pedro y San Pablo, en el antiguo barrio de Atzacoalco. Más tarde, en 1704, se construyó el Convento de Santa Teresa la Nueva y la plaza adoptó el nombre de Plaza Santa Teresa. Un siglo después, entre 1806 y 1819, se construyó la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto en lo que era la capilla de ese convento y de ahí la plaza tomó su nombre actual.

La bella fuente de Manuel Tolsá estaba anteriormente en el cruce de Bucareli y Barcelona./Imagen México Secreto Guiado Facebook

La fuente de Manuel Tolsá estaba situada originalmente en el cruce de Bucareli y la calle de Barcelona, pero se trasladó a la Plaza de Loreto en 1925 y desde entonces adorna los paseos de sus visitantes, está elaborada en cantera fina y es una joya del estilo neoclásico que se encarga de refrescar el paisaje.

Plaza de la Santa Veracruz

Es una plaza ubicada al norte de la Alameda Central, en el atrio de la Iglesia de la Santa Veracruz, que se construyó originalmente en 1568 y se reedificó durante el siglo XVIII. Para entrar a este lugar tranquilo hay que bajar unos escalones, pues la plaza está un poco más abajo del nivel de la calle con sus árboles de trueno, fresnos y jacarandas, entre otros, debido al hundimiento histórico de la zona.

Otra plaza del Centro Histórico que es un tesoro cultural de la CDMX./Imagen Un Paseo por el Pasado de México Facebook

Se le conoce como un lugar típico para los lectores y coleccionistas, pues los sábados, a partir de las 15:00 horas, se convierte en punto de encuentro para gente que quiere intercambiar libros y otros documentos, además hay subastas públicas de ejemplares antiguos y es un lugar típico para entregar y recibir libros que se ponen en venta en línea.

La Plaza de la Santa Veracruz es un punto de reunión para los amantes de los libros./Imagen Guerreros Mexicanos Facebook

La Plaza de la Santa Veracruz está ubicada en la avenida Hidalgo, antes llamada avenida de los Hombres Ilustres, y pertenece a la colonia Guerrero. A sus alrededores también encontramos el Templo de San Juan de Dios y el Museo Franz Mayer. Como dato curioso, Manuel Tolsá fue enterrado en la iglesia de esta icónica plaza.

Plaza del Aguilita

Su nombre oficial es Plaza Juan José Baz, en honor al político, abogado y militar liberal mexicano. Está ubicada en el tradicional barrio de la Merced, sobre la calle peatonal de Talavera y entre las calles de Mesones y Misioneros, es ideal para descansar si vas de compras a los puestos y comercios de la zona y es un lugar de leyenda, aunque ha quedado olvidado por muchos capitalinos.

Otra plaza icónica pero olvidada de la capital./Imagen Mi México Antiguo Facebook

La Plaza del Aguilita está rodeada por construcciones coloniales que también nos recuerdan el pasado de la ciudad. Es famosa porque según dicen, es el sitio donde los mexicas encontraron la señal de águila devorando a la serpiente sobre un nopal, que les sirvió para fundar la gran Tenochtitlan en 1325, aunque este dato histórico es interpretado como simbólico por algunos historiadores.

El supuesto lugar que indicó la profecía mexica./Imagen mexicocity.cdmx.gob.mx

Es por eso que, en 1829, se colocó la fuente con la columna con la estatua de bronce que representa al águila con la serpiente posada sobre el nopal que hoy podemos admirar. De ahí, la gente local y sus visitantes le dieron su nombre no oficial de Plaza del Aguilita. Durante algún tiempo, en el siglo XX, perdió su atractivo turístico y funcionó como estacionamiento y zona de carga, pero para 2009 la plaza fue rescatada como parte del paseo peatonal de la calle de Talavera.

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