Pocas cosas son tan emocionantes como volver a ver a un ser amado que creías fuera de tu vida para siempre. Hace poco conocimos la historia de Katheryn Strang, una mujer que logró reunirse con su perrita Dutchess 12 años después de que la mascota escapara de casa, y ahora un caso similar nos hace volver a sonreír por lo emotivo del momento: un camionero dejó de lado la rudeza que los caracteriza y lloró de emoción al reencontrarse con su gato.

Rudo y cursi: Un camionero llora de emoción al reencontrarse con su gato

Foto: Lollypop Farm

Matthew B., un camionero de Texas, solía viajar felizmente con su gato Ashes por las carreteras de Estados Unidos. Sin embargo, un mal día su mascota se asustó de forma atípica cuando pasaban por Springfield, Ohio, y saltó del camión para perderse entre unos arbustos. Matthew salío de su unidad inmediatamente para buscarlo, pero no tuvo éxito y finalmente regresó a la carretera para continuar con su deber.

No obstante, el camionero constantemente regresó a la zona donde vio por última vez a Ashes (gracias a que hacía todo lo posible para reorganizar su ruta) para ver si el gato regresaba o lograba encontrarlo por los alrededores. Pasaron dos meses y Ashes no apareció.

Rudo y cursi: Un camionero llora de emoción al reencontrarse con su gato

Foto: Lollypop Farm

Todo indicaba que este camionero y su gato no volverían a reunirse, pero una mujer llamada Kimberly dio circunstancialmente con Ashes. Kimberly vio al gato padeciendo con el frío, tratando de no poner sus patitas sobre el suelo helado, por lo que decidió ayudarlo. Llevó al gato a su vehículo y posteriormente lo entregó a una organización de ayuda a los animales llamada Lollypop Farm, según se detalla en boredpanda.

Rudo y cursi: Un camionero llora de emoción al reencontrarse con su gato

Foto: Lollypop Farm

En dicho lugar se percataron de que el animal tenía un chip de localización, por lo que rápidamente ubicaron a su dueño en Texas y lo contactaron. Una vez que Matthew y Ashes se reunieron, las lágrimas del camionero demostraron que hasta los más rudos tienen su lado cursi y saben amar gatitos.

Rudo y cursi: Un camionero llora de emoción al reencontrarse con su gato

Foto: Lollypop Farm