Lo que necesitas saber:

La aparición y erupción del volcán Paricutín en Michoacán fue uno de los fenómenos naturales más extraños y espectaculares del siglo XX.

Daremos un recorrido histórico y visual por el día en que un campesino vio nacer un volcán en su propio terreno. La crónica de cómo la geografía de Michoacán cambió para siempre ante los ojos del mundo entero, cuando hace más de 80 años el volcán mexicano más joven del continente americano, conocido como el Paricutín, surgió de la tierra para sorpresa de todos. 

El Paricutín nació inesperadamente y creció en muy poco tiempo./Imagen Secretaría de Turismo de México Facebook

Sería muy extraño para cualquiera que después de sentir temblores en algún lugar determinado, de pronto se abriera el terreno para darle paso a una mole en forma de cono que se alzara expulsando humo y piedras. Así le ocurrió a Dionisio Pulido Mateo el 20 de febrero de 1943, cuando este volcán activo nació en su maizal.

“Erupción del Paricutín”, pintura del Dr. Atl de 1943./Imagen Museo Nacional de Arte INBA Facebook

El Paricutín alcanzó una altura de 300 metros en tan solo un año, es el primer volcán de la historia moderna en poder ser observado desde su nacimiento y su erupción, hasta el final de su actividad, en 1952. A su paso, dos pueblos quedaron sepultados y gracias a que fueron evacuados, no hubo víctimas mortales. Aquí algunas curiosidades sobre este fenómeno legendario.

Nace un volcán en el campo michoacano

San Juan Paricutiro era un pueblo ubicado a unos cuantos kilómetros de Uruapan, Michoacán. Fue exactamente a las 16:30 del 20 de febrero de 1943, cuando Dionisio Pulido, un campesino local, sintió movimientos y escuchó ruidos en sus campos mientras araba la tierra. En el terreno apareció una grieta de donde emanaba un humo espeso acompañado por piedras que salían volando con pequeñas explosiones.

Dionisio Pulido Mateo, testigo del nacimiento del volcán entre sus maizales./Imagen Pancho Villa Facebook

Dionisio corrió hasta el pueblo para avisar a los demás habitantes. Además de él, algunos otros también habían escuchado silbidos y truenos sin nubes junto con olores extraños. La gente se reunió en los alrededores para contemplar el espectáculo.

Se dice que en el primer día alcanzó los 30 metros de altura, no hizo muchos daños por encontrarse en el maizal, pero los días pasaron, su tamaño aumentó en muy poco tiempo y la gente de los pueblos de Paricutín y San Juan Parangaricutiro tuvieron que evacuar sus hogares.

Fue un espectáculo natural inesperado./Imagen Born in Mexico Facebook

Pensaban que se trataba de un castigo divino o hasta el anuncio del fin del mundo, pero en realidad era uno de los fenómenos naturales más extraordinarios del siglo XX; el nacimiento de un volcán monogenético, que nace una sola vez, hace erupción durante meses o hasta algunos años y muere, como fue el caso del Paricutín.

Una erupción prolongada

Paricutín viene de la palabra purépecha Parhikutini, que significa “lugar al otro lado”. El nacimiento y la erupción constante de este volcán acabó con dos pueblos: el de Paricutín, que quedó borrado del mapa por su cercanía al cráter, y San Juan Parangaricutiro, que quedó sepultado bajo el mar de lava que alcanzó un radio de 10 kilómetros. 

Dos pueblos desaparecieron con la erupción./Imagen El Independiente Zamora Facebook

La erupción del volcán comenzó el día después de su nacimiento y duró un total de 9 años, 11 días y 10 horas hasta que su actividad cesó repentinamente, en marzo de 1952. Alcanzó los 150 metros de altura durante la primera semana y de los dos pueblos solo sobrevivió la torre del altar y parte de la construcción de la iglesia de San Juan Parangaricutiro, conocida como el Santuario del Señor de los Milagros.

El Paricutín alcanzó una altura total de 424 metros y llegó para quedarse. Los habitantes de los pueblos desaparecidos se trasladaron a la ex-hacienda de Los Conejos para establecerse y reconstruir su comunidad, en el pueblo que hoy se conoce como Nuevo San Juan Parangaricutiro, a unos 25 kilómetros de las antiguas localidades.

El Dr. Atl se dedico a pintar y estudiar el fenómeno./Imagen México a través de una Lente Facebook

Como dato curioso, se dice que el pintor Gerardo Murillo, conocido como el “Dr. Atl” compró el terreno donde nació el volcán por 500 pesos de la época para estudiarlo y pintarlo. Realizó varios cuadros de la erupción y también escribió el libro Cómo nace y crece un volcán: La erupción del Paricutín, pues también era un destacado vulcanólogo.

Un paseo por el Paricutín

El volcán Paricutín es considerado como una de las maravillas naturales de México y en 2024 se le reconoció como parte de los “Segundos 100 Sitios de Patrimonio Geológico”, una selección de lugares destacados por su valor científico, establecida por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS), donde también está el Sistema de cuevas inundadas de Sac Actun de Quintana Roo.

Es posible dar un paseo entre los campos de lava./Imagen gob.mx

El sitio está a 45 minutos de viaje al este de Uruapan. Hay recorridos guiados entre sus campos de lava solidificada y las ruinas de la Iglesia de San Juan Parangaricutiro. Puedes rentar caballos y contratar guías desde la comunidad de Angahuan y desde el pueblo de Nuevo San Juan Parangaricutiro puedes llegar muy cerca del volcán si quieres subir y visitar el cráter.

También se puede visitar su crater extinto./Imagen Pexels

A 83 años de la aparición del Paricutín, se desarrolla el Proyecto Turístico Paricutín por parte del Gobierno Federal y el Estado de Michoacán, con el que se busca impulsar el turismo de la región Purépecha, colocar andadores y miradores sobre los campos de lava, instalar un Parador Turístico, restaurar el templo y crear espacios para la venta de artesanías y la gastronomía local, entre otras actividades.

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