¿Por qué me interesa?
Las taquerías la Ciudad de México tienen una larga y significativa historia de amor.
Según datos de INEGI, en la CDMX existen poco más de 10,915 taquerías distribuidas a lo largo de las alcaldías; a esta cantidad habría que sumarle esos gloriosos puestos que aparecen en una calle o afuera de una casa, y que no están registrados. Entre todas las opciones, hay algunas muy populares que se han robado la atención de miles de clientes, ya sea por su trayectoria, servicio o sabores; lugares legendarios en los que la vida empieza con una mordida a la tortilla.
Aunque en gustos se rompen géneros y cada capitalino tiene su establecimiento favorito, la popularidad, es decir, la cantidad de gente que se forma para comer, llena las mesas y recomienda a sus amigos y conocidos, es un buen parámetro para empezar a contestar una pregunta compleja: ¿cómo definimos la grandeza de una taquería?

Responder esta interrogante no es sencillo; los entusiastas de la gastronomía podrían decir que la “grandeza de una taquería” radica en el sabor de las recetas, la calidad de los ingredientes o la coacción de salsas que ofrecen. Otros podrían atribuir esta cualidad a su cercanía con el barrio y, finalmente, hay quienes pondrían el foco en las especialidades y dirían: “No es el mejor establecimiento, pero sí es el que prepara los mejores tacos de lengua”.
Lo que sí es una certeza es que la Ciudad de México no sería la misma sin sus taquerías; cada una nos ofrece un viaje del paladar diferente. Aunque algunas son más populares que otras, la mayoría nos regala el escenario perfecto para darle vida a una de las tradiciones más arraigadas de las y los chilangos: esa de detenernos en una esquina para comernos un taquito a cualquier hora del día.
Una historia de amor: la CDMX y sus taquerías
Para algunos antropólogos, las taquerías son algo más que puestos de comida; son más bien un espejo donde se refleja la identidad de los capitalinos. Y es que la magnificencia de un taco es capaz de reunirnos a todos sin importar el origen, la clase social o las ideas. No importa qué tan diferentes seamos, cuando escuchamos a alguien decir: “Con todo, joven”, nos entendemos mejor que nadie.
Esta relación, casi amorosa, entre la ciudad y sus tacos se remonta a finales del siglo XIX, cuando en las calles de la CDMX había fogones humildes que le ofrecían a los obreros, campesinos y migrantes una comida rápida y barata. Estos pequeños puestos estaban en las esquinas y en los mercados, y en un principio solo ofrecían carnitas, guisados y barbacoa.

La primera taquería registrada en la ciudad data de 1890; se llamaba Tacos de la Abundancia El restaurante estaba ubicado dentro del Mercado de San Juan y se creó con el fin de no desperdiciar los excedentes diarios de una carnicería cercana. Esta decisión hizo que la historia culinaria de la ciudad se transformara para siempre.
Finalmente, vale la pena hablar de la llegada de los tacos al pastor, esas obras de arte de carne de cerdo adobada que llegaron a la ciudad en 1950, gracias a un grupo de migrantes libaneses que se instalaron en la Colonia Guerrero y comenzaron a asar la carne en un trompo vertical.
Las 5 taquerías más famosas de la CDMX
Dicho todo lo anterior, aquí les dejamos cinco propuestas absolutamente deliciosas y legendarias. Una lista de lugares que desde hace décadas nos han ofrecido no solo buenos tacos, sino la posibilidad de explorar los sabores endémicos de la Ciudad de México y rendirle un homenaje en forma de mordida al comal, las tortillas de maíz y las salsas que SÍ pican.
Advertimos, esta pequeña selección no pretende definir los tacos más ricos, sino aquellos establecimientos que ya tienen un lugar en nuestro corazoncito urbano
El Vilsito
Cuando hablamos de buen pastor y sentimiento de barrio, esta taquería es una institución. Abrió sus puertas en 1987 como taller mecánico de día y restaurante de noche. En la actualidad, el lugar conserva su esencia y le ofrece a sus clientes un espacio abierto y bullicioso que es ideal para los que quieren comer algo después de tomarse unos tragos.

Dirección: Peten 248, Narvarte Poniente.
Los Cocuyos
En el circuito culinario del Centro Histórico hay una taquería que abrió sus puertas a finales del siglo XIX y que es famosa por el sazón de las carnes y en particular por sus tacos de sudadero y tripa preparados a fuego lento y en un gran caldero de manteca.

Como dato curioso, el nombre de este pequeño negocio se inspiró en un insecto parecido a la luciérnaga.
Dirección: Simón Bolivar número 67, Centro Histórico.
Taquería El Jarocho
En 1944, don Manuel Aquino, un veracruzano apodado “el jarocho”, abrió una pequeña tortillería que por casualidad se convirtió en taquería. El milagro sucedió una tarde.

Cuando un grupo de oficinistas hambrientos, que pasaban por ahí, olfatearon los guisos que la mujer preparaba para la familia y preguntaron si podían probar.
Desde esos días hasta ahora, esta taquería se caracteriza por sus sabores caseros y sobre todo sus tacos campechanos de carne y chicharrón, que son poesía pura, sobre todo cuando los combinamos con una salsa morita delirante.
Dirección: Tapachula 94, Roma Norte.
Tacos Charly
Lo que empezó en 1970 como un modesto carrito callejero comandado por el Charly es hoy una taquería clásica y deliciosa, por decir lo menos. Su especialidad son los tacos de sudadero, cuya técnica de preparación ha sido destacada por la Guía Michelin, que resalta una textura jugosa por dentro y dorada por fuera.

Dirección: Av. San Fernando 201, Tlalpan
Tacos Don Juan
Entre los restaurantes un poco pretenciosos de la Condesa, se encuentra este sitio que desde hace 50 años ha sobrevivido al tiempo y los cambios del barrio. Longaniza, bistec, mole verde o milanesa, todos son una leyenda en sí mismos.

Aquí se tiene que llegar con hambre; el primer paso es pedir una bebida, luego elegir entre múltiples guisados, carnitas o sudadero, agregar cuantiosa salsa de guacamole y limón y finalmente disfrutar parados de un taco generoso con dos tortillas que lleva cinco décadas conquistando chilangos.
Dirección: Atlixco 42, esquina de Juan Escutia.

