La amistad y la camaradería son aspectos importantes en la vida de los seres vivos, porque los ayudan a comprender que no siempre deben enfrentarse solos a las circunstancias más adversas. Tan sólo hay que seguir el ejemplo de criaturas como los leones, que usualmente se mueven en grupos pequeños que actúan en perfecta armonía para sobrevivir.

Pero vamos a dejar el lenguaje complicado para los expertos; personas como el legendario David Attenborough, quien narró uno de los momentos más conmovedores en el mundo animal. De hecho, podría decirse que esa escena es un verdadero ejemplo de lo que significa el término “bromance”, ya que muestra el nivel de lealtad que pueden tener ciertas criaturas con hacia sus camaradas.

La breve historia inicia con un león que, por razones desconocidas, se ve rodeado por 20 hienas dispuestas a echarse un taco de felino. Cuando el “rey de la selva” comienza a cansarse y sólo se preocupa por cuidar las joyas de la familia, sus atacantes comienzan a acercarse más. Todo parecía perdido para el pobre melenudo, hasta que aparece su fiel amigo.

Así es como los majestuosos leones enfrentaron a sus enemigos, que ya no se sintieron tan gallitos después de ver que el dúo dinámico estaba dispuesto a patear traseros. Una verdadera demostración de cómo el amor entre bros a veces puede cambiar el curso de la vida de un individuo, incluso si se trata de animalitos.

La escena es como ver The Lord the Rings: The Two Towers, cuando se desata una guerra en Helm’s Deep y los humanos y elfos dan por perdida su batalla contra los orcos. Ya saben, esa escena en la que llega Gandalf y todos esos caballeros y comienzan a barrer con las criaturas de la oscuridad.

¡Hasta se nos pone la piel chinita!

Al final, los leones celebraron su victoria como hermanos, dándose lo que en nuestros términos sería como un abrazo emotivo. Estamos seguros de que, si las criaturas de la selva conocieran las chelas, ¡esos dos ya estarían echando un brindis en honor a su amistad!