La mandíbula lo es todo. Si está definida, proyecta fuerza y acentúa la estructura ósea del rostro. Ya ganaste. O al menos, eso es lo que creen los hombres que siguen la tendencia del looksmaxxing: convertirse en un “10 de 10”, musculoso, atractivo y, por ende, exitoso.
Sé que muchos no soportan esos videos de tipos que dicen levantarse a las 4 a. m., hacer ejercicio, sumergir el rostro en agua con hielo, seguir rutinas extensas de skincare y empezar su vida idílica a las 8 a. m.
Pero la realidad es otra: son más admirados que rechazados. Y poco a poco, los influencers del looksmaxxing ganan popularidad dentro de espacios que orbitan la llamada manosfera, una subcultura compuesta por comunidades marcadas por ideas de supremacía masculina, misoginia, posturas extremas y la creencia de que la belleza es la clave del éxito.

Clavicular, el embajador del looksmaxxing
Uno de los nombres más populares dentro de este movimiento es Braden Peters, mejor conocido como Clavicular. Tiene 20 años, más de 600 mil seguidores en Instagram, cerca de 950 mil en TikTok y millones de reproducciones en sus videos.
¿Y qué muestra en su contenido? Principalmente su rostro: selfies donde resalta su mandíbula y su físico, explicando cómo ha alcanzado lo que él considera un cuerpo y rostro “perfectos”.
Su obsesión comenzó a los 14 años, inspirado por figuras como Rich Piana, Nick Fuentes y Andrew Tate, con la idea de que el éxito podía construirse a partir de la imagen. Esa búsqueda lo llevó a obtener testosterona de forma ilegal para inyectarse, iniciando un proceso que, según su propia narrativa, no tiene vuelta atrás y que hoy le genera ingresos.

Quienes siguen a Clavicular saben que su proceso de hardmaxxing no se limita a hormonas o péptidos: también incluye prácticas extremas como fracturarse huesos faciales para modificar su apariencia y acercarse a un ideal de masculinidad que, según él, no tenía de forma natural.
También hay algo conocido como mewing, que consiste en poner la lengua en una posición que procure la tensión de los músculos de la mandíbula, y hacer que luzca más fuerte y definida.
De acuerdo con especialistas, ni el bone smashing ni el mewing funcionan.

Mogging
Dentro del lenguaje incel existen los “Chad”: hombres considerados atractivos, dominantes y exitosos en todos los aspectos. En ese contexto, Clavicular se posiciona como un “giga Chad”, es decir, la versión máxima de ese ideal.
El objetivo del looksmaxxing es transformar a quienes se consideran “inferiores” a los Chad. Y así acceder a lo que, según esta lógica, se les ha negado: mujeres, vida social, dinero, poder y control.
Es por que que surge otro término dentro del looksmaxxing, y es el mogging (o frame mogged), que se cree deriva de “Alpha Male of the Group” (AMOG). Consiste en que el hombre más atractivo de un grupo haga ver inferiores a los demás, muchas veces mediante la burla o la humillación. Y el mogging puede darse por altura, rostro definido o musculatura.

También están los softmaxxers, hombres que no necesariamente se identifican con los incel, pero buscan mejorar su apariencia mediante gimnasio, cuidado de la piel, depilación y otras prácticas, bajo la creencia de que sin cumplir ciertos estándares físicos, no tienen oportunidades reales.
El problema es que el looksmaxxing ha dejado de ser una conversación casi secreta en foros cerrados para aparecer en el feed de millones de personas. El algoritmo lo amplifica, especialmente entre hombres jóvenes que, como Clavicular, aspiran a una vida en la que se controla todo lo que se rodea.

