Lo que necesitas saber:
Jani Dueñas interpreta a Patana en '31 Minutos'... pero también tiene un genial proyecto musical llamado Sombra.
Detrás de 31 Minutos, hay una lista de artistas increíbles que han prestado sus talentos para darles forma, sobre todo, a la música de la serie. Y ahí, una de las voces más queridas es la Jani Dueñas.
Si por nombre no la ubicas del todo, ella es la encargada de darle voz a Patana, además de cantar algunas de las canciones más icónicas del show como “Señora Interesante” y “Son pololos”, por mencionar algunas.

Pero su carrera no se cierra solo a 31 Minutos. Jani Dueñas también tiene un proyecto llamado Sombra, donde la hace de vocalista y compositora, y con el cual acaba de lanzar un gran disco llamado Hay que morir primero.
Si eres amante del trip-hop, el synthpop y la vibra penumbrosa, este material te va a gustar bastante. Nuestros picks de canciones para entrarle: “Para no regresar”, “Joya” y “Ciervo”.
Lo que une a ’31 Minutos’ y Sombra, para Jani Dueñas
De repente, uno pensaría que Jani Dueñas busca desprender cada una de sus facetas artísticas. Que Sombra viva lejos de 31 Minutos, porque evidentemente son cosas muy distintas.
Pero ella no tiene bronca alguna en mencionarlos en conjunto porque, de alguna forma, el show ha marcado parte del proyecto solista de la artista chilena.
“Sombra también tiene que ver con Patana… ella tiene un personaje [dentro del programa] que se llama Sombra, que es como su máscara”, dice Jani en una visita que hizo a la Sopicueva en la Ciudad de México.

Y eso, al final, es muy valioso: que la artista reconozca al show que, en primera instancia, le ha valido reconocimiento sin opacar sus proyectos alternos o solistas. “Si no fuera por 31 Minutos, yo creo que mi vida no sería la que es hoy, así de simple”, nos cuenta.
Entrevista con Jani Dueñas: Aprender a sufrir para volver a levantarse
Sopitas.com: Empezando por Sombra, me parece que es un nombre muy curioso porque la Jani que vemos en tus redes y en 31 Minutos es una persona que siempre está sonriendo, muy alegre… pero el sonido de Sombra y el nombre son más melancólicos. ¿Cómo definirías el nombre de Sombra como proyecto musical?
Jani Dueñas: Sí, tienes razón. Yo entiendo que nos lleva a un lugar más oscuro, de más dramatismo si uno escucha la música. Y tal vez cueste relacionarlo directamente con este otro mundo más luminoso, más lúdico como el de 31 Minutos… lo que se ve las redes sociales, también hay que decir que es una edición de la vida en la que todos mostramos los mejores momentos, lo más divertido, la comida más rica, los amigos más guapos, las mejores fiestas… pero la vida no está ahí, la vida está en otra parte.
Yo creo que Sombra, como nombre, nace pensando en esa parte nuestra que no se ve pero que te acompaña a todos lados, porque uno no puede huir de su sombra. Y por otro lado, es una parte más oscura que la gente no tiende a ver en ti todo el tiempo.
También tiene que ver con ‘La Sombra de Patana’, que luego yo me di cuenta de eso. Se me ocurrió ponerle la sombra por un amigo, el productor del primer disco, Cristóbal Carvajal, y luego pensé: ‘además, Patana tiene un personaje que se llama La Sombra’. Entonces, todo tiene sentido porque Patana tiene su personaje con su capa negra, donde nadie la reconoce y que es como su máscara. Y yo tengo esta sombra que también alude a un lado mío más dramático, más frágil, más vulnerable y claro, menos sonriente.

Sopitas.com: Hablando de este nuevo material llamado Hay que morir primero, desde mi interpretación, el título habla de entender que primero hay que caer para luego avanzar o aprender ¿Cuál fue la idea detrás del concepto de Hay que morir primero?
Jani Dueñas: Hay gente que trabaja un disco, primero desde el concepto, y luego desmenuzando eso en canciones. Pero la verdad, a mí me pasó completamente al revés.
Las canciones de este disco se hicieron durante los últimos tres años. Incluso hay una canción, “Yermo”, que significa lo que no es fértil, ahí no se puede plantar, ahí no se puede hacer nada… y Nicolás Alvarado [productor del disco] dijo: ‘pongamos esta canción aquí, retomemos esta maqueta tuya’.
Y cuando yo dije que esta canción habla de lo que es la muerte, las demás canciones encontraron su lugar. Ahí yo vi que había un concepto y una historia. Recién cuando escuché estas seis canciones en orden, dije: ‘Me está hablando… este disco está hablando de mi experiencia con la vida, de que hay que caer para aprender, que hay que fracasar para entender también lo que es el éxito y el fracaso, lo que realmente significan estas dos palabras’.
A veces necesitamos matar partes de uno mismo, sacarse trajes que ya quedan muy pesados para poder vivir de nuevo. Tener dolor, que te rompan el corazón, sufrir… eso no está mal porque después te van a dar ganas de enamorarte, de bailar de nuevo, y ese es el camino del disco.
Sombra, del trip-hop al synthpop
Sopitas.com: En la parte de la identidad sonora del disco, me parece que hay cositas de synthpop, mucho trip-hop, y de repente me recordó mucho a Phantogram en los 2010, o a Rubio… se siente medio darky y un poco gótico. ¿Cómo fue el proceso de escoger cómo querías que sonara el disco?
Jani Dueñas: En general, yo lo que escucho es música nueva y todo, pero creo que mi fundación sonora está súper clara. Las bandas icónicas que han formado mi oído, mi gusto y mi estética también, son las bandas de los 90 y los 2000, particularmente las inglesas, particularmente las que son más oscuras, digamos. Pero también me gusta muchísimo la música electrónica.
Creo que por ahí también fue la búsqueda medio azarosa porque como partió en la pandemia, yo empecé haciendo maquetas en Ableton Live sin saber tocar ningún instrumento realmente.
Entonces, por eso es música electrónica… a mí me gusta mucho el trip hop y en ese momento, estaba de vuelta escuchando drum and bass, y había vuelto a escuchar cosas más como Everything But The Girl, Tricky, todo lo que es Massive Attack, Portishead o Depeche Mode, Nine Inch Nails, The Cure o Cocteau Twins, que ya están cableados en mi cuerpo.
El fenómeno de 31 Minutos en el Zócalo, según Jani Dueñas
Sopitas.com: Pasando a lo de 31 minutos, estábamos todos también viendo la infinidad de gente que había en el show del Zócalo… quiero pensar que tal vez es el show más grande que han dado al momento. ¿Qué pensaban antes y después de que sucedió?
Jani Dueñas: Yo creo que es como el Tiny Desk… lo conversábamos también con los compañeros en el sentido de que, a pesar de que son formatos completamente opuestos, nunca podíamos calcular cómo iba a repercutir y qué era lo que iba a pasar con la gente, o en el caso del Zócalo, cuánta gente iba a ir.
¡230 mil personas! Yo ni siquiera sé calcular en mi cabeza cuánto es eso, es como un número demasiado abstracto para mí. Pero realmente creo que lo más impresionante fue el cariño de la gente… yo por lo menos hablo a título personal, pero creo que lo mismo que conmueve a mis compañeros es que haya toda una ciudad movilizándose desde temprano, ahí con el calor en la plaza.
Hay algo muy lindo del fenómeno del Zócalo y ser parte de eso; de una ciudad gigante pero que se moviliza todo un día y que viene gente de otros lados. Para mí, es una de las experiencias más grandes que he tenido en mi vida.

Sopitas.com: Fue muy interesante ver las reacciones de la gente, porque hubo contrastes en redes sociales. La mayoría de los comentarios eran positivos, pero había algunos que a lo mejor eran como muy mala leche. Me acuerdo de una publicación donde alguien se preguntaba por qué a los millennials de la Ciudad de México les gusta tanto 31 Minutos si es un show infantil… y una persona le respondía: ‘porque es uno de los programas infantiles que no trató a los niños como idiotas’. Entonces, ¿qué piensas tú sobre ese contraste?
Jani Dueñas: Yo creo que esa persona que dice que 31 Minutos es un show infantil tiene razón, pero creo que el fenómeno de este show es que se haya logrado mantener. 31 Minutos es un show infantil educativo, pero que también es gracioso, que también es musical, que también es político… aunque no sea de consigna, pero habla de la realidad de las cosas que están pasando y que tiene distintos niveles de comprensión para distintas edades.
La gracia de poder ver un show como este en familia y que el niño pueda reírse de algo, escuchar una canción, aprender algo nuevo; que el adolescente pueda disfrutar con otra cosa, y que el padre y hasta los abuelos también se conmuevan con ese contenido… creo que es bastante más que un show infantil. Creo que por ahí va la relevancia de 31 Minutos en la cultura.
Y creo que sí tiene que ver con no tratar a los niños como como tontos; con tratarlos como parte de una sociedad y parte de una familia; como personas que están moldeando su cerebro, aprendiendo para que este contenido, estas ideas y estas canciones los acompañen toda su vida, no solamente cuando son niños.
Sopitas.com: ¿Recuerdas cómo entraste a 31 Minutos? ¿Recuerdas qué pensabas del show cuando te propusieron entrar y qué piensas ahora o si ha evolucionado tu percepción sobre el show con los años?
Jani Dueñas: Imagínate, yo entré hace como 25 años a trabajar en 31 Minutos. Creo que llevamos 26 años y cuando lo pienso, me siento una anciana, por un lado. Por otro lado, yo cuando llegué al programa, todavía no había salido al aire, así que no tenía una opinión hecha de antes.
Simplemente yo llegué a trabajar un proyecto que se estaba gestando y que se estaba grabando, estaban como en la mitad de la primera temporada y necesitaban a alguien que hiciera la voz de Patana y voces femeninas, digamos. Pero tampoco era como que había una larga vida para este personaje.
Yo llegué a trabajar en esa época a cualquier trabajo de actuación, de locución, de doblaje y era como: ‘ok, tengo que hacer este personaje y probablemente van a ser dos, tres capítulos, y luego seguiré con mis otros trabajos’.
Nunca pensé que íbamos a durar tanto tiempo, nunca pensé que iba a poder desarrollarme como profesional de manera tan profunda e importante. Nunca pensé que iba a tener una familia y unos amigos-hermanos de la vida, como son mis compañeros de la banda.
Jani Dueñas: Nunca pensé que iba a tener la posibilidad de cantar, de hacer música, de trabajar con músicos profesionales, porque eso es lo que finalmente a mí también me ha abierto la puerta para hacer mi propia música.
La experiencia que yo tengo en 31 Minutos me ha dado, es casi como hacer una maestría. Entonces todos mis talentos o todas mis herramientas como artista escénica y como cantante, como locutora, están mucho más desarrollados gracias al show.
“Si no fuera por 31 Minutos, yo creo que mi vida no sería la que es hoy, así de simple”.

