Lo que necesitas saber:
Alan Parsons, el genio detrás del sonido de joyas del rock, se presentó en el Velódromo Olímpico. Un show lleno de clásicos.
Noche de clásicos en el Velódromo Olímpico. Y de esos que ya lo eran, desde años antes de ser tocados en Universal Stereo, que ya es decir mucho. Clásicos de alto calibre a cargo del gran Alan Parsons…
Hasta la lluvia le respetó la jerarquía al genio detrás del audio de joyas como el Dark Side of the Moon de Pink Floyd y el Let It Be de The Beatles. Minutos antes de que comenzara la presentación, el ligero pero persistente aguacero parecía que no iba a dejar disfrutar como se debe del show, pero justo a las 21:00 horas paró de caer agua…
Bueno, Alan Parsons y su banda salieron un poco más tarde de lo convenido (unos 30 minutos, aproximadamente), pero la espera se hizo menos engorrosa con lo que se dejó escuchar en el audio local: Queen, Pink Floyd, Peter Gabriel… y Creedence con la muy oportuna “Have You Ever Seen The Rain?”

Los chiflidos de urgencia se convirtieron en ovación cuando se alcanzó a ver la figura de Parsons, quien desde la parte de atrás del escenario y sobre una estructura que lo alzaba sobre el resto del grupo, levantó la mano para saludar y tomar el lugar del que no se movió. La mayoría del show se lo dejó a sus virtuosos músicos.
Pero con su presencia fue suficiente para emocionar al público que rápido se metió de lleno en las etéreas melodías calibradas por uno de los oídos más sofisticados de la historia del rock.

“Standing on Higher Ground”, “Don’t Answer Me” y la extraordinariamente melancólica “Time”, fueron algunas de las que sirvieron de prólogo para la celebración del 50 aniversario del Tales of Mystery and Imagination, el disco debut de The Alan Parsons Project…
Y con la evocación de Orson Welles inició el repaso por el disco basado en la antología de cuentos de Edgar Allan Poe: “The Raven”, “The Fall of the House of Usher” y “The Tell-Tale Heart” fueron finamente interpretadas por el combo dirigido en guitarra y piano por Alan Parsons.
“La Sagrada Familia”, “Prime Time” y las infaltables y más esperadas “Sirius” y “Eye in the Sky” se colaron en el setlist. Bueno, ni modo que Parsons no tocara estas dos últimas, el binomio que se ha convertido en su rúbrica, imborrable para millones de personas.
“Sirius”, prólogo de la emblemática canción que da nombre al disco más exitoso de The Alan Parsons Project y que, de manera inexplicable, es el himno deportivo por excelencia cuando de dar paso a una leyenda se trata. Pues por algo fue la canción que fue la alfombra sonora para la presentación de los Chicago Bulls de la era de Michael Jordan…
Y qué decir de “Eye in the Sky”… con ésa, todo mundo en el Velódromo se puso de pie. No sólo por ser un rolón, sino por quizás ser la última vez que el gran Alan Parsons la interpreta en vivo ante el público de la Ciudad de México… todavía le falta un show en Puebla y, de ahí, quién sabe cuándo vuelva a pisar nuestro país el genio que, en diciembre próximo, está por cumplir 78 años.
Gran show, gran audio (tenía que ser, con Alan Parsons al frente)… y gran manera de cerrar: “Games People Play”. Otra que muchos tienen grabada en el inconsciente sin siquiera saberlo. Así son los clásicos.

