La industria musical se encuentra en un momento bastante interesante, dominado por todo tipo de géneros. El reggaetón, el R&B y el hip-hop son los géneros más escuchados en la actualidad, y ejemplos hay muchísimos para describir de lo que hablamos. Puede o no gustarte, pero así es la situación. De cualquier manera, 2019 nos ha dado grandes discos hasta el momento, para todos los gustos.

Es por eso que les presentamos los 10 mejores discos según la revista TIME en lo que va del año. Claro, con nuestro propio orden, porque no estamos de acuerdo completamente, jeje.

Billie Eilish – When We All Fall Asleep Where Do We Go?

Todo se ha dicho sobre Billie Eilish, que si está sobrevalorada o que es una adelantada a su época. Lo que si podemos afirmar es que es una de las estrellas más grandes en la actualidad, y que su popularidad está por el cielo. En When We All Fall Asleep Where Do We Go?, su álbum debut, la cantante de 17 años no tiene miedo a nada, ya que experimenta con todos los recursos que tiene a la mano, creando melodías bastante completas. Se puede ir sin ningún problema entre la melancolía de un simple ukelele acompañado de su voz, hasta algo más complejo como el jazz y sonidos experimentales, que podemos escuchar mucho mejor en su hitazo, “Bad Guy”.

Quizá nosotros ya estamos viejos para ella, pero hay que reconocer que Billie tiene mucho talento y apenas está empezando su carrera. Así que seguramente estaremos escuchando mucho más de ella en los próximos años. Mientras eso pasa, nosotros seremos uno de los países afortunados que la podrá ver en vivo en noviembre de este año, durante el Corona Capital 2019.

James Blake – Asumme Form 

El británico James Blake lanzó uno de los discos más personales de su carrera, inspirado en el amor que siente por su novia, que nos deja ver el lado dulce que tiene el cantante y productor. Y la verdad es que no se guardó nada para hacer de este un álbum memorable, tiene colaboraciones con André 3000 de OutKast, Travis Scott, Rosalía y Moses Sumney. Blake se hizo un nombre en la industria por trabajar junto a grandes, como Beyoncé y Kendrick Lamar, pero con Assume Form, nos demuestra todo lo que él es capaz de hacer solito y con buenos invitados. Gran, gran disco, completamente recomendado.

Solange – When I Get Home

Solange Knowles, si, la hermanita de Beyoncé, es una de las mujeres más importantes dentro del panorama musical actual. En When I Get Home, Solange profundiza en su estilo meditativo y abandona todos los sonidos pop más tradicionales. Se basa en un jazz-funk sin prisas, el poderío del R&B y hasta se da el lujo de incluir un sutil hip-hop, delicado como ella pero duro cuando se necesita, para traernos 19 canciones que no tienen desperdicio. Vamos, ni siquiera necesitó hacer promoción previa, simplemente lo sacó y se convirtió en un disco exitoso. Mucho ojo, porque Solange pinta para llegar al menos al nivel de su hermana, y en una de esas hasta la pasa. Se las encargamos. 

Ariana Grande – thank u, next

Cuando Ariana Grande saltó a la fama gracias a esos programas infantiles de Nickelodeon, jamás pensamos que tendría una carrera musical tan extensa y sólida, la verdad. Se convirtió en una gran artista de R&B y pop que llena arenas a nivel mundial. thank u, next llegó después de un período bien complicado para ella, con problemas románticos Y profesionales. Como resultado, este disco es la prueba de una intensa fascinación por la cultura pop. Pero también consolida el estilo definitivo de Grande, mezclando ritmos de hip-hop y flow en las letras con la producción pop. Ariana Grande nos demuestra que más allá de ser una cantante popular, tiene un mensaje propio e interesante qué compartir con su público y el mundo. Hacen falta más artistas así, sin duda un disco clave en su corta pero fructífera trayectoria. 

Flying Lotus – Flamagra

Cada disco de Flying Lotus, el productor experimental afro-futurista, es un mundo en sí mismo; una parte diferente de la creatividad que hay en su cabeza y Flamagra no es diferente a todo eso. Lotus divaga a través del jazz libre, movimientos de cuerdas épicos, hip-hop explosivo y hasta un R&B sensual. Los invitados, más allá de sentirse forzados, suman a la diversión y al sonido del disco. Anderson. Paak, Little Dragon, David Lynch, Toro y Moi y Solange (si, otra vez esta muchacha) hacen un deleite a los oídos. El resultado es un disco sólido y completo, para esas tardes relajadas. J-O-Y-A. 

Billy Woods and Kenny Segal – Hiding Places

Quizá esta sea una de las sorpresas de año, el productor Kenny Segal y el rapero Billy Woods se unieron para hacer Hiding Places, un disco completamente alucinante. Segal coloca una base de guitarras que dan miedo, percusiones precisas y saxofones que se tocan solitos. Las letras de Woods te retumban en la cabeza, contándonos historias de brutalidad policial, cuentas de hospitales, zonas de guerra y personas abusivas. Pero el objetivo del dúo no es ser pesimistas, sino más bien, alumbrar con su música las problemáticas actuales. En el disco participan Andrea Dworkin, vocera del movimiento feminista, y la revolucionaria mozambiqueña Samora Machel. Es un disco pesado pero que seguramente te dejará con la boca abierta. 

Maggie Rogers – Heard It In a Past Life

La cantante y compositora Maggie Rogers, se lanzó al estrellato gracias a un video viral de una de sus canciones, presentada por el mismísimo Pharrell Williams en una clase magistral universitaria dirigida por él. Heard It In a Past Life es su disco debut, y en él Rogers toma prestados sonidos populares americanos (ya que ella solía tocar el banjo), pero fusionándolo con una producción pop exuberante llena de toques orgánicos. Maggie Rogers explora la duda y el descubrimiento, como cualquier artista joven, pero a la vez se siente ansiosa por demostrar de qué está hecha. Un reflejo de su viaje musical hasta el momento. 

Rico Nasty and Kenny Beats, Anger Management

Escuchar Anger Managment es una experiencia completamente fuera de lo común, te ves forzado a llenarte de furia. La rapera Rico Nasty no necesita apoyo rítmico; recorta sus frases con tanta crueldad que rebotan en tus oídos, sin duda hay que tenerla en el radar. Pero el productor Kenny Beats le da bases para que pueda desbordar toda la rabia que hay en ella. Hay pocos discos como este, sobre todo en 2019, donde el coraje llega a sonar divertido. 

Better Oblivion Community Center – Better Oblivion Community Center

La cantante y compositora californiana, Phoebe Bridgers se une con Conor Oberst para traernos una colaboración hipnótica y maravillosa. Mientras que la mayoría de los álbumes a dúo se muestran como un contraste entre sus dos artistas, Bridgers y Oberst adoptan un nuevo concepto, cantando como uno solo. Las sensibilidades líneas melódicas que crean y la atención al detalle en sus letras, no hubieran sido posibles si no se hubieran juntado en Better Oblivion Community Center. 

Big Thief – U.F.O.F.

U.F.O.F. es una montaña rusa de emociones, las guitarras suenan muy poco pero están ahí, y la cantautora Adrianne Lenker apenas levanta la voz, dando un sonido cálido y suave. Pero no dejes que esta paz te engañe, el disco es intenso y está lleno de trauma, ansiedad por el envejecimiento y la muerte. El álbum se centra en la tensa relación entre el dolor y la creación, algo fascinante, celestial y profundamente humano. Big Thief se rifó con este nuevo disco.