Lo que necesitas saber:
'Follow the Leader' fue el tercer disco de estudio de Korn, con el cual se afirmó como unos de las principales bandas de nu metal.
Quizás Follow the Leader no es el mejor disco de Korn, pero sí con el que la banda se colocó como uno de los líderes absolutos del nu metal. El álbum resultó un compilado de canciones que quedó como la perfecta guía para quienes querían exprimir algo del género nacido a mediados de los 90… aunque, para ese momento, ya estaba urgido de dirigirse a otros rumbos.

¿El disco definitivo del nu metal?
Luego de un sensacional álbum debut y de un sólido Life is Peachy, Korn no presentó mucho fuera del molde. De tal manera, Follow the Leader podría tomarse como el disco con el que Jonathan Davis y compañía perfeccionaron el género del que fueron pioneros y, con ello, hacer ver al resto de bandas como simples imitadoras…
O dejando la vara alta, en caso de algún otro grupo quisiera seguir el camino del líder. También así podría verse el tercer disco de la banda de Bakersfield, en el cual nuevamente se hicieron presentes los centelleantes riffs de guitarras, las baterías secas y los bajeos capaces de tronar cualquier bocina.

Con el apoyo completo de una disquera, Korn pudo aventurarse un poco en la búsqueda de algo distinto a lo de sus dos entregas anteriores. Pero, por lo apresurado de la grabación (quizás por presión de la disquera para no dejar pasar “el momento”), lo más que se hizo fue rescatar los gustos de cada integrante de la banda. Así, el sonido se inclinó de forma más notoria por el hip-hop y el metal.
Jonathan Davis quedó como el líder de una generación
Korn ya dominaba el género y Jonathan Davis se mecía sin problemas en las líricas que esperaban los fans. Lo que hizo para el disco salido el 18 de agosto del 98 fue ofrecer canciones llenas de letras simples y contundentes. Versos repletos de ira contra el sistema en todos su niveles, contra la majadera fama recién adquirida… relatos crudos de las pesadillas de todo joven. Así fue como se posicionó como el líder de toda una generación harta e inconforme.
“En ‘Follow the Leader’ es fácil percibir el último gran rugido de una idea que alguna vez fue buena”, anotó David Frinck en su reseña del álbum para la Rolling Stone. Y, tal cual: a partir del tercer disco de Korn proliferaron las bandas tratando de emular un estilo que nunca se caracterizó por un virtuosismo descomunal, pero sí por algo difícil de imitar: la angustia acumulada plasmada en canciones.

La denuncia de Korn: La industria acabó consumiendo al nu metal
A la distancia, “Freak on a Leash” se ve cómo la perfecta metáfora de lo que pasó con el nu metal, luego del éxito de Korn. En el sencillo del Follow The Leader y quizás uno de los mayores trancazos de la banda, se denuncia cómo la industria toma cualquier expresión de disconformidad y rebeldía y lo convierte en mero entretenimiento. Despoja todo de su originalidad y mordaz inocencia.
“[El verso] ‘something takes a part of me’ era sobre cómo le quitaban a la diversión al hecho de hacer música para convertirla en negocio“, explicó Jonathan Davis en entrevista para The Fader. “Fue mi forma de desahogarme, porque cuando empezamos a hacernos más grandes después de Life is Peachy y conseguimos un mayor presupuesto, vi cómo se convertía más en un negocio: hay que hacer esto, hay que hacer aquello”.
También quedó como testimonio de un hartazgo de la industria la canción “Got the Life”: aunque con lujos y dinero a manos llenas, el triunfo es rechazado. Entonces, ¿vale la pena alcanzar la fama si por dentro uno es miserable?…
Pese a todo esto,, los ejecutivos seguían encantados con la banda. Víctimas de su propio éxito, Korn siguió fiel a un estilo, el cual dio fruto a algunos buenos álbumes que se suman a su discografía. De manera más notable el Issues, con el que la banda dio cierre a una tetralogía considerada sacra para los amantes del nu metal.
Por supuesto que el nu metal no se extinguió con el Follow the Leader y Korn no fue la única banda que destacó. Sin embargo, nunca se consiguió el mismo efecto en una generación, la cual hasta la fecha sigue venerando lo hecho por Jonathan Davis, Reggie Fieldy Arvizu, James Munky Shaffer, Brian Head Welch y el genial baterista David Silveria: un disco que hace maldecir y mentar madres desde los primeros acordes.
Otros discos destacaron después del Follow the Leader, aunque muchos de ellos rebasando los límites del nu metal, demostrando que el género avanzó. De hecho a casi 30 años del inicio del cierre de su “era de oro”, ha tenido un renacimiento debido al interés de las nuevas generaciones y con Korn como uno de los máximos referentes, claro.
7 grandes discos que siguieron al Follow The Leader y rozan con el nu metal:
- Slipknot – Slipknot (1999)
- Limp Bizkit – Significant Other (1999)
- Korn – Issues (1999)
- Deftones – White Pony (2000)
- Linkin Park – Hybrid Theory (2000)
- Papa Roach – Infest (2000)
- System of a Down – Toxicity (2001)

