J Balvin Música
J Balvin en el Coca Cola Flow Fest 2019 en la CDMX. / Getty Images

J Balvin: El fenómeno que ha derribado los muros del idioma y la cultura

J Balvin, artista colombiano de reggaetón, es un fenómeno de la cultura latinoamericana que ha llevado en alto del idioma español.

Nota: Cuando leas esto, no importa si te gusta el reggaetón ni lo que pienses de este género musical. De verdad, eso no importa. Estamos aquí hablando de J Balvin, quien va en representación de dos cosas que sí nos interesan: la cultura latinoamericana, y por ende, el idioma español.

Hay un nuevo sonido en la ciudad“. Comienza así una editorial de The Independent escrita en 2005 sobre la llegada del reggaetón al Reino Unido. Este género latino llegó con fuerza (es decir, a las listas de popularidad de la región) con “Gasolina” de Daddy Yankee, dando paso a la entrada de otros tantos artistas como Tego Calderón y Don Omar. El reggaetón fue descrito, en ese entonces, como una mezcla de rap en español, samples latinos y beats electrónicos del dancehall jamaicano.

¿Llegó para quedarse? No precisamente. A este género le costó mucho trabajo mantenerse en la mente de las audiencias británicas, pues las comunidades latinas de allá no estaban bien armadas, o bien, no pretendían ensalzar su cultura a través de la música, ni siquiera con la salsa, quizá el género más popular fuera de los países latinoamericanos. Esto fue todo lo contrario en Estados Unidos, el centro de la industria musical más importante a nivel global.


Pero a pesar de que los “americanos” dejaron entrar con mayor facilidad a los reggaetoneros, tampoco fue un proceso fácil. De hecho, tardó más de 10 años para que generara una conversación real sobre el futuro de la música, los preceptos comerciales, la definición de lo que es bueno y malo, monoculturalismo, el español, y qué tan válido es considerar a un cantante de reggaetón como artista. Actualmente, este debate divide opiniones a partir de figuras (latinas) internacionales que definen el mercado comercial de la música. Y aquí es donde entra el nombre de J Balvin… pero al rato llegamos a esto.

El reggaetón tiene su origen en Panamá a finales de los 80. Después llegó a Puerto Rico a principios de los 90 donde encontró a sus máximos exponentes (por supuesto, después de DJ Playero, por ejemplo), pero más importante, donde evolucionó hasta convertirse en un género representativo de la cultura urbana y la visión callejera de los países de América Latina, sobre todo Puerto Rico, Colombia y  República Dominicana.

A partir del lanzamiento de “Gasolina” en 2005 de Barrio Fino –el álbum latino más vendido de la década, aseguran–, es que el reggaetón (ahora “viejito”) tuvo un boom con algunos exponentes en nuestro país como El General, Daddy Yankee, Tego Calderón, Don Omar, Tito el Bambino, Jowell y Randy, Alexis y Fido, Zion, Tony Dize, Wisin y Yandel, y más. Todos estos nombres, sobre todo el de los puertorriqueños, formaron parte de una fuerza comercial que se caracterizó por la crítica enfocada en la calidad musical y en las letras donde abordaba la figura de la mujer con un objeto de placer.

Estas dos cuestiones, a la fecha y a pesar de que el reggaetón se internacionalizó, siguen siendo definitivas para el público, sobre todo el latinoamericano que rechaza este estilo de música por diversas razones. Una de las principales es que se encuentra ligado a un estrato social bajo, un estigma que ha desfilado por varios géneros que ahora son bien aceptados como la cumbia y sus variantes, el rap y el mismo hip hop fuera de Latinoamérica.

¡Presea dale presea! Daddy Yankee recibe Récord Guinness como el primer latino #1 en Spotify

Daddy Yankee se llevó el Récord como el primer artista latino #1 en Spotify. / Foto: Guinness World Records

Estos, por mencionar los mejores ejemplos, encontraron un grupo específico de escuchas que se identificaron con el ritmo y con las intenciones de la música. En el caso de la cumbia, fue el baile y la unión que se desprende del mismo. En el caso del reggaetón es más complicado, ¿pero no acaso vivimos tiempos aún más confusos derivados del internet, las redes sociales y el streaming? En el género urbano, como también se le conoce, no necesariamente es la identificación del sujeto que lo escucha con las letras (sí, en su mayoría misóginas y vulgares), sino la simpleza de las mismas. El reggaetón no requiere de ningún esfuerzo, no es complejo sino todo lo contrario, es divertido porque no necesita pensarse.

Esta, entendemos, es la razón por la cual el reggaetón es un género global. A partir de 2015, comenzó su salida en los mercados anglo. Para 2016 y 2017, sus canciones ya entraban en las listas, y pasaron de tener cuatro lugares a 19 en un listado de 100. Ahorita, ya no importa el número, sino los lugares, y tres o cuatro de las primeras cinco canciones a nivel global, son de reggaetón.

Las puertas se abrieron hace más de 15 años, pero es ahora que se ha convertido en todo un fenómeno cultural con distintos representantes como Anuel AA, Sech, Ozuna, Nicky Jam, Maluma, Jhay Cortez, Guaynaa, Arcangel, Farruko, Bad Bunny y J Balvin. Este último podría ser considerado la máxima figura de la música latina en la actualidad, y no lo decimos nosotros, sino los números, los streamis, las reproducciones, los festivales.

J Balvin tiene cuatro videos musicales que superan las miles de millones de reproducciones (cada uno). Se convirtió en el primer artista latino en tener un video en superar esta cifra en YouTube. Además, eso lo ubica en un lugar muy especial con Taylor Swift y Ariana Grande, a quienes consideramos estrellas internacionales del pop que forman parte de una conversación en distintas generaciones.

Oasis, trabajo discográfico en colaboración con Bad Bunny y salido en 2019, fue alabado por medios internacionales como The Fader, Vulture y hasta Pitchfork, quienes lo compararon en importancia a algún trabajo realizado por Jay Z y Kanye West, y lo calificaron como “histórico” y “divertido”. En una semana, este disco con sus ocho canciones, alcanzó un total de 40 millones de streams, lo cual es una locura comparado, nuevamente, con artistas internacionales como Drake. De hecho, J Balvin se encuentra sólo por debajo de Ed Sheeran como el artista con mayor streaming, pero sin duda ocupa el primer lugar como el más escuchado en todo el mundo…

Pero la importancia de J Balvin va más allá de eso. Como mencionamos en un principio, nuestro interés en un personaje como él no es por su música, ni el debatir la calidad de la misma, sino en lo que representa para la cultura latinoamericana y el ascenso del idioma español. A pesar de ser el segundo idioma más hablado del mundo, sigue resultando exótico como parte de una cultura definida por lo tropical, el baile y la sensualidad. Yo haré todo lo que pueda en español. Y ahí veremos qué pasa”, dijo en entrevista para The New York Times. Y esto ha pasado…

José Álvaro Osorio Balvin ha lograd0 que artistas anglo busquen a cantantes latinos para colaborar en una canción que, desde ahorita, sabemos será un éxito comercial en la era del streaming. Y así es como encuentras a Drake, Beyoncé, Justin Bieber, Pharrell, Selena Gomez, y más, cantando en español. No es la primera vez que pasa, queda claro, pero sí es la primera vez que tiene una repercusión a nivel cultural, dentro de la música, a gran escala.

En los 90, la creencia era que un latino debía cantar en inglés para entrar de lleno al mercado de Estados Unidos. “La Macarena” de Los del Río es el ejemplo perfecto. Esta canción comenzó a sonar en varias partes del mundo, pero no en Estados Unidos pues algunas estaciones locales no permitían que canciones en español sonaran. La única solución de los productores fue integrar un tramo en inglés: When I dance they call me Macarena, and the boys then say que soy buena…“.

Jennifer Lopez con J Balvin en el Super Bowl 2020. / Getty Images

Shakira, una de las artistas colombianas más destacadas de la industria, sacó en español e inglés su tercer disco de estudio titulado Servicio de lavandería/Laundry Service. Y así, y sólo así, es que la voltearon a ver y la consideraron, años después, para hacer la canción oficial del mundial de Sudáfrica en 2010, el famoso “Waka Waka”. Y 10 años después de eso, la vimos junto a JLo en el Super Bowl acompañadas de Bad Bunny, un puertorriqueño, y J Balvin, un colombiano (ambos cantando en español).

El año pasado, Balvin salió de gira por varias partes del mundo con Arcoiris, tour cantado completamente en español. El colombiano se presentó en el Staples Center de Los Ángeles, Coachella 2019 y Lollapalooza 2019, por mencionar algunos. Y con esto siguió en ascenso, pues fue el primer latino en encabezar el line up de Lollapalooza y el primer reggaetonero en liderar Coachella. Y no sólo eso, también el primero en presentarse en Saturday Night Live.

Hace unos meses, en septiembre del año pasado, J Balvin se unió a Louis de Guzman para sacar una colección de ropa, piezas de arte, artículos y más, con el tema de Bob Esponja en celebración de su aniversario. Y hace unas cuantas semanas, reveló una nueva colaboración que culminó en los Air Jordan 1 de colores, apuntando a su próximo trabajo discográfico. Pero el punto más determinante de Balvin fue hace unos años, en 2016, cuando apareció en el front row de una pasarela de Chanel junto a Pharrell y el mismo Karl Lagerfeld como invitado especial de la “Chanel Collection des Metiers d’Art 2016/17: Paris Cosmopolite”. En 2017 se convirtió en el primer embajador latino de la Semana de la Moda de Nueva York.

Mucho se ha hablado de cómo artistas como J Balvin y Bad Bunny han redefinido el concepto de masculinidad/moda dentro del entorno sociocultural de Latinoamérica. En los países de la región, está de más decirlo, reina una identidad machista. ¿Por qué un hombre latino habría de preocuparse por vestir a la moda, con marcas de alta costura e incluso pintarse las uñas? Por qué no, es su respuesta. En aquella pasarela de Chanel, J Balvin vistió una chaqueta de mujer, sentando un precedente en la moda del reggaetonero que primero vistió muy similar a los exponentes del rap y el hip hop en Estados Unidos, para ahora resaltar cierta feminidad en las prendas, los colores y el cuidado de su aspecto que no deja de ser representativo del reggaetón y la identidad urbana. 

J Balvin en la Semana de la Moda en París para el show de Louis Vuitton. / Getty Images

El reggaetón y J Balvin han dominado el mercado de la música desde hace unos años, y no pinta para que sea diferente este 2020 ni los años a seguir. Muchos piensan, sin refutar su opinión, que se trata de una moda, pero el impacto cultural nos hace creer que esto es más grande y el reggaetón tendrá que evolucionar hasta ajustarse en un porcentaje mayor, a lo que la audiencia necesita o quiere oír de un género que se va a mantener un rato más. 

En una columna de Rolling Stone escrita a finales de 2018, el autor se pregunta qué es lo que debe hacer la industria de la música en Estados Unidos ante la inminente presencia de la música latina en el mercado global, y no sólo de artistas de reggaetón, sino también de bandas y personajes como Rosalía cuya producción musical es en español… y su respuesta es desalentadora para aquellos que creen que, precisamente, esto es una moda.

¿Habrá espacio para otros estilos y géneros, para otros nombres con ideas innovadoras?, ¿el público seguirá escuchando música en español más allá del género urbano y sus colaboradores? La “monoculturalidad” que podría traer como resultado el dominio del género urbano en México, Estados Unidos y el mundo, podría ser peligrosa para la producción, y también para el público acostumbrado a no pensar la música, no exigirla, sino simplemente bailarla y sentirla. Pero, ¿esto es del todo malo actualmente? 

J Balvin no es la respuesta a ninguna de estas preguntas, pero sí tal vez la(s) pregunta(s) que nos podremos formular a futuro si esto sigue avanzando a los pasos agigantados que han sido. Mientras las audiencias exigen más de la música (y sólo si esto les parece justo), hemos de aprovechar el reinado del idioma español, y el reinado de un sujeto que se ha sincerado con su público (podcast “Made in Medellín”) sobre la ansiedad y la depresión; que ha defendido las raíces históricas de su natal Colombia, que ha redefinido la moda y la superficialidad de la masculinidad, y que ha puesto en la mira internacional lo que los latinos siempre han sido capaces de hacer: cualquier cosa que tenga ritmo. 

Ahora, J Balvin prepara un nuevo material de estudio que saldrá bajo el nombre de Coloresdel cual se han desprendido tres sencillos titulados “Blanco”, “Morado” y el último en estrenarse, “Rojo”.

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