México tiene una oferta increíble de festivales de música de cualquier género musical que uno se imagine. Sin embargo, a pesar de que continuamente se realiza uno nuevo, no todos dan de qué hablar por las razones correctas.

Ese fue el caso del Knotfest, un evento organizado por la promotora Live Talent que desde hace unos días pintaba para ser una tragedia, misma que se hizo realidad la noche del sábado 30 de noviembre entre cancelaciones, casos, asaltos, destrozos y personas heridas. ¿Pero, qué nos hacía pensar eso y qué fue lo que sucedió ayer?

Lo que se sabe de la tragedia del KnotFest 2019 

Desde tempranas horas de la tarde de ayer, 30 de noviembre, en Twitter comenzaron a llover las quejas acerca del KnotFest. Una de ellas fue el acceso al festival, pues varios asistentes afirmaron que había filas kilométricas de gente que esperaba accesar al Deportivo Oceanía y que no podía hacerlo tan rápido como en otros eventos. De hecho, se habló de una sobreventa de boletos y de portazos por parte de gente que no tenía boleto para el KnotFest, pero que al final logró entrar de todos modos.

Ya adentro, diversas personas comenzaron a burlarse –pero como que tampoco estaban encantados con la idea–, de que el escenario principal tuviera una vista que daba al puente de Avenida Oceanía, en donde la gente podía ver perfectamente todo lo que ocurría y lugar en el que muchos se fueron a parar para poder ser parte de este festival sin la necesidad de desembolsar un sólo centavo.

Si bien la tarde pareció trascender sin ninguna novedad en cuanto a las bandas, cuando cayó la noche comenzó el caos. Todo sucedió cuando Evanescence, la banda comandada por Amy Lee que tenía su presentación agendada a las 9 de la noche, no salió al escenario luego de varios minutos de espera.

Aunque nadie sabía lo que sucedía, en redes sociales comenzó a correr la noticia de que la gente de la zona general comenzó a saltar hacia la zona preferente. Y no sólo eso, sino que en un momento rompieron la barricada que separaba ambas secciones provocando una especie de portazo dentro del festival, el cual dejó varios heridos y misma que fue captada en video por asistentes del KnotFest. Se habla incluso de personas fallecidas, pero aún no hay información oficial al respecto.

Debido a la falla de seguridad en el festival, a través de su cuenta de Instagram Evanescense confirmó que estaban listos para salir a tocar, pero que no lo harían hasta que la cuestión de las vallas estuviera resuelta.

Así transcurrieron dos horas, y al ver que no podían hacer algo en ese momento, al parecer el equipo de seguridad del KnotFest pidió a la gente que cooperara para que la banda pudiera salir, así como Slipknot, quienes cerraban el primer día del festival. No se logró, evidentemente.

Los ánimos se calentaron entre la gente y después de esperar poco más de tres horas, comenzaron los destrozos y el caos. Primero, se empezó a hablar de asaltos a mano armada dentro del festival.

Después, los asistentes que estaban enojados de esperar y de que nadie saliera a decir nada al respecto (ya pasaban de la 1 de la mañana para ese entonces), se dispusieron a quemar y destruir objetos dentro del Deportivo Oceanía. Se habla de que varios destruyeron el escenario principal del KnotFest e incendiaron instrumentos que al parecer, pertenecían a Evanescence.

Cerca de las 2 a.m., Live Talent salió a dar una especie de anuncio en la que lamentaba los inconvenientes que se habían presentado en el KnotFest, pero que todo era por la seguridad de los asistentes y que el evento quedaba cancelado. Eso sí, aprovecharon para confirmar que el ForceFest seguía en pie y que si los asistentes se iban en calma entonces Evanescence y Slipknot tocarían este domingo en el Deportivo Oceanía.

Obvio ambas bandas ya salieron a desmentir esto, afirmando que no se presentarán y que regresarán a México tan pronto como les sea posible.

Indicios antes de la tragedia 

Live Talent se ha hecho de fama por la pésima manera en la que organizan sus eventos, y no sólo hablamos del ahora fallido Knotfest.

Basta con recordar que ellos han estado detrás de otros eventos como el concierto que Guns N’ Roses ofreció en Guadajalara, en octubre pasado (en donde se acusó de haber sobrecupo y de una muy mala organización), o el Hell & Heaven 2014, que en un principio fue cancelado por el gobierno de Eruviel Ávila, luego de que se llegara a la conclusión de que la empresa no contaba con las medidas de seguridad necesarias para ofrecer una buena experiencia al público.

Y sí, también ellos estuvieron detrás del fallido ForceFest realizado en Teotihuacán en 2018, en donde la lluvia obligó a algunas de las bandas y artistas –como fue el caso de Rob Zombie– a cancelar su presentación. En fin, al estar a cargo de la edición de este año del KnotFest y el Force Fest, la gente decidió darle el beneficio de la duda a Live Talent.

Hace unos días, el 29 de noviembre para ser exactos –y a horas de que se llevara a cabo el festival–, una cuenta en Facebook comenzó a difundir fotos del supuesto acondicionamiento que se le estaba haciendo al Deportivo Oceanía para que se llevara a cabo el Knotfest, algo que a muchos les hizo dudar de si realmente lograrían tener lista la sede para el sábado. Una cosa que efectivamente se logró, aunque nos dejó ver que no en la manera correcta para llevar a cabo un evento masivo.

En fin, KnotFest meets Force Fest 2019, un festival planeado para realizarse en dos días, era una tragedía que se veía venir desde hace días, una en la que la mayor parte de la responsabilidad vino por parte de Live Talent (En caso de seguridad, organización, nula comunicación con el público, etc.), pero también por parte de los asistentes que decidieron empeorar el caso que ya se vivía cuando brincaron la valla de seguridad.

Al final, una cosa es cierta: KnotFest quedará en la memoria de muchos, aunque dudamos que sean por las razones por las que uno quisiera recordar un festival de música.