La CDMX lleva básicamente tres días cubierta de humo, con contaminación y con una calidad del aire de la patada… digo, “MALA” como aseguran las autoridades. Sin embargo, la capital mexicana no es la única que está respirando basura: en estos inicios de mayo, el sitio de Worldwide Air Quality pone a México como el segundo país con la peor calidad del aire en el mundo, solo detrás de China. El chiste es que la cosa se está poniendo preocupante en todo el territorio.

Lo importante aquí no solo es que nuestras ciudades huelan todo el día a cenicero o que estemos cubiertos de una “bruma” amarillenta que no te deje ver ni el sol; la realidad es que la contaminación del aire realmente ocasiona graves problemas de salud.

WTF?! La contaminación de la CDMX podría relacionarse con el Alzheimer

Vía El País

¿Qué efectos tiene o qué síntomas se presentan?

Como todo, hay algunos que son más vulnerables —niños, gente con asma o adultos mayores— para sentir los estragos de la contaminación del aire y los síntomas a corto plazo varían dependiendo la sensibilidad de cada persona pero en mayor o menor medida esto es lo que sientes cuando comienzas a respirar aire con mala calidad:

  • Irritación en los ojos.
  • Dificultad para respirar y sensación de falta de aire.
  • Inflamación o irritación en la garganta.
  • Sensación de presión en el pecho.
  • Pérdida de condición física al hacer ejercicio.
  • Complicación de enfermedades ya existentes como asma o bronquitis.

Si la situación persiste durante un tiempo prolongado o la calidad del aire se la lleva el traste, los síntomas pueden empeorar y ahí sí agárrense:

  • Enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
  • Estrés en el corazón que aumenta la posibilidad de sufrir un paro.
  • Células dañadas en el sistema respiratorio.
  • Expectativa de vida reducida.
  • Aumenta la posibilidad de padecer cáncer de pulmón.

¿Qué significa que la calidad del aire sea mala “POR PARTÍCULAS”?

Hay varios tipos de contaminación ambiental y aunque todos terminan —en mayor o menor medida— desarrollando los mismos síntomas de acá arriba, es importante saber qué es lo que estás respirando. Por ejemplo, regularmente los niveles de ozono o de monóxido de carbono son los que empeoran la situación; sin embargo, después de los incendios, la CDMX está sufriendo por contaminación “de partículas”.

A grandes rasgos, eso quiere decir que nos estamos fumando una combinación de hollín, humo, metales, nitratos, sulfatos, polvo y pedazos de llantaPadrísimo.

El departamento de información de calidad del aire de California especifica que la contaminación “por partículas” es muy peligrosa pues terminan evitando las defensas naturales de tu cuerpo y se meten hasta el fondo de tus pulmones y tu flujo sanguíneo. El chiste es que —en grandes cantidades— eso ocasiona enfermedades crónicas, ataques al corazón y muerte prematura.

¿Y qué se hace?

La recomendación principal es que acudas al médico si sientes alguno de estos síntomas. Si lo que buscas es prevención, las autoridades recomiendan cerrar puertas y ventanas, no realizar actividades al aire libre —¿qué pasó con el paseo ciclista, mi Clau?— e intentar no usar lentes de contacto.