Lo que necesitas saber:
Aunque esta brecha es enorme, las autoridades informaron que es un resultado esperado desde el punto de vista estadístico.
Para nada es una novedad tener diferencias entre algunas cifras reportadas por algunas instituciones del país… aunque, hablando de homicidios, esta cifra en 2025 superó los 3 mil 600 casos reportados entre el INEGI y el Secretariado Ejecutivo. Entonces, ¿a quién creerle?
La enorme brecha de homicidios entre el INEGI y el Secretariado Ejecutivo en 2025
Así como lo leíste. Aunque ambos reportes coinciden en que ha reducido la violencia letal en México, hay más de 3,600 casos de diferencia entre los datos reportados por el INEGI y las carpetas de las fiscalías.
En 2025, el Secretariado Ejecutivo reportó un acumulado nacional de 24 mil 344 víctimas de homicidio doloso y feminicidio, mientras que los datos de las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) del INEGI informaron sobre 27 mil 989 defunciones por homicidio.
La diferencia es abismal, tomando en cuenta que el INEGI registró 6 mil 645 homicidios o el 14.9% más de defunciones por homicidio que lo reportado por las fiscalías estatales.
¿A qué se debe esta enorme brecha?
Debido a esta diferencia, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó que ambas fuentes son complementarias. El Secretariado Ejecutivo procesa datos mensuales a partir de las fiscalías locales y el INEGI genera estadísticas sujetas a tiempos de recopilación y validación.
De acuerdo con las autoridades, esta brecha es un resultado esperado desde el punto de vista estadístico debido a que cada institución cumple funciones distintas y usa procedimientos diferentes para generar información con objetivos específicos.
“Ambas instituciones usan distintas unidades de observación, procesos de validación, periodos de recopilación y publicación, así como metodologías de integración de la información”, señalaron.
Eso sí, por muy “normal” que pueda ser, la distancia entre los dos registros de 2025 alcanzó el nivel más alto del que se tiene registro. Una diferencia que hace más ruido que la tendencia general a la baja de la que se enorgullece el gobierno.
