Lo que necesitas saber:
Autoridades sanitarias activaron un rastreo internacional para ubicar a más de 80 pasajeros de un vuelo con destino a Johannesburgo.
Lo que empezó como un viaje turístico rumbo a la Antártida terminó convirtiéndose en una emergencia sanitaria que ya tiene bajo la lupa a autoridades internacionales. El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius no solo dejó víctimas mortales, también abrió varias líneas de investigación que siguen activas hasta hoy.

Un brote que escaló en pleno viaje
Todo comenzó a finales de abril cuando un pasajero presentó síntomas graves a bordo del crucero que había partido desde Ushuaia, Argentina, una zona donde el hantavirus es endémico. Poco después se detectaron más casos sospechosos y conforme avanzaron los días la situación se fue agravando.
Hasta ahora el balance es de al menos siete casos entre confirmados y sospechosos, mientras que tres personas han fallecido y una más se reporta en estado crítico. Entre las víctimas se encuentran turistas europeos, lo que provocó la intervención de autoridades de distintos países.
Aunque en un inicio se pensó en una enfermedad respiratoria desconocida, pruebas posteriores confirmaron que se trataba de hantavirus, una infección que se transmite principalmente por contacto con roedores infectados. Aun así, lo que más ha llamado la atención es la posibilidad de contagio entre personas, algo poco común pero posible en ciertos casos como con la variante Andes.
El barco sigue aislado en medio del mar
Mientras el crucero avanzaba por el Atlántico la situación se complicó aún más. Al intentar atracar en Cabo Verde se le negó el acceso por razones sanitarias, por lo que actualmente permanece en medio del mar, bajo vigilancia y sin poder desembarcar mientras se coordina su llegada a Europa.

A bordo, los más de 140 pasajeros se mantienen aislados en sus camarotes como medida preventiva, mientras que personal de salud ha subido al barco para monitorear su estado y realizar pruebas. Estas revisiones se llevan a cabo con equipo especializado y bajo protocolos estrictos para evitar cualquier posible contagio.
Algunos de los casos más graves han sido evacuados para recibir atención médica, mientras que el resto permanece bajo observación constante.
Comienza el rastreo de un vuelo y crece la investigación internacional
En paralelo, autoridades sanitarias activaron un rastreo internacional para ubicar a más de 80 pasajeros de un vuelo con destino a Johannesburgo que estaría relacionado con uno de los casos detectados. La intención es descartar que alguna persona haya viajado durante el periodo infeccioso y haya tenido contacto cercano con otros pasajeros.
Este seguimiento no significa que exista un brote en vuelos, sino que forma parte de los protocolos para cortar cualquier posible cadena de contagio mientras se determina si hubo transmisión entre personas.
En medio de este escenario, España ya dio luz verde para que el crucero pueda desembarcar en las Islas Canarias, donde se llevará a cabo la evaluación médica de todos los pasajeros y se definirán los siguientes pasos bajo estrictos protocolos sanitarios.
Por ahora el riesgo global se mantiene bajo, aunque el caso del MV Hondius ya se considera uno de los episodios más relevantes recientes en materia de salud pública. La principal duda sigue siendo si hubo transmisión entre personas dentro del crucero, algo que podría cambiar la forma en la que se entiende este brote.
La historia sigue en desarrollo y las autoridades continúan reconstruyendo cómo se dio exactamente este episodio que comenzó en el sur del continente y terminó encendiendo alertas a nivel internacional.

