Con el miedo que viven miles de mujeres en el país de convertirse en una de las cifras de feminicidio en México, Adriana Gil Maroño, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Veracruz, denunció a través de un video el acoso y las amenazas que ha recibido durante 11 años por parte de su exmarido Antonio, quien la ha intimidado desde que le pidió el divorcio.

“Públicamente hago responsable de cualquier ataque directo en contra de todos nosotros a Antonio Selem Hurtado de Mendoza. Si no actuamos mañana seré otra víctima más de la violencia que se ejerce centralmente en contra de las mujeres”, mencionó Adriana Gil Maroño en un video, dónde relata más a fondo los abusos físicos y psicológicos de los que ha sido víctima desde 2016 y que fueron relatados a través de una carta.

En el escrito, Adriana relata que en 2008, luego de haberse casado con Antonio, ambos viajaron a Houston, Estados Unidos, para tratar el tumor en la columna del primer hijo de Adriana, el cual tuvo en su primer matrimonio. Sin embargo, el médico encargado en el tratamiento cometió una negligencia por que Antonio interpuso una demanda con la que quería ganar mucho dinero.

El joven en cuestión pudo recuperarse gracias a un acuerdo al que llegaron con el hospital, gracias al cual fue trasladado a otro centro médico. Sin embargo, Antonio deseaba obtener más beneficios por parte del hospital, como una casa de lujo y un avión privado, por lo que intentó que el joven se quedara en el primer hospital con tal de que la demanda millonaria continuara y él pudiera obtener lo que quería.

Foto: Especial

La investigadora detalló que luego de separarse del hombre, varios jefes y colegas comenzaron a recibir mensajes donde intentaban desprestigiarla. No sólo eso, sino que el sujeto –quien no se ha hecho cargo de los gastos de la hija que tuvo con Adriana y que ha tenido ordenes de restricción– incluso fue a interponer una demanda contra ella ante el INAH para que la despidieran.

Adriana también dijo haber recibido otro tipo de intimidaciones como cabezas de cerdo y cruces de panteón que han sido dejadas en la puerta de su domicilio, esto luego de que pidiera una orden de restricción en contra de su exmarido ante Fiscalía de Veracruz, en donde también lo denunció por amenazas y agresiones a ella y sus hijos, a quienes también ha tratado de manipular.

A pesar de la gravedad del asunto, Adriana acusa a las autoridades del estado de no hacer nada al respecto, pues a pesar de las pruebas que tiene contra su exmarido –un arquitecto del estado– no le brindan protección necesaria.

La investigadora acusa directamente al M.P. Rogelio Villalobos, por intentar desacreditar su labor como investigadora; a la M.P. Andrea Jahel González, por negarse a aceptar datos de prueba en contra de su agresor durante meses, y a la diputada Ana Miriam Ferráez, quién le permitió a Antonio Hurtado exhibirse como un hombre que sufre por no poder ver a su hija.

Foto: Ana Miriam Ferráez

“Has construido una cárcel de mentiras y te morirás con ellas. Parece que prefieres la guerra. Las guerras pueden durar muchos años o terminarlas como la 2ª. Guerra Mundial ‘de un bombazo”, dice un mail enviado por Antonio a Adriana Gil, una de las muchas pruebas que la hacen temer por su vida, ya que esta no es la primera vez que la amenaza de muerte.