Lo que necesitas saber:
Con esto se busca frenar el traslado de personas, sustancias y armas entre ambos países, cerrando rutas y reduciendo las oportunidades de escape.
Con el fin de combatir el tráfico de armas, de personas y de drogas, los gobiernos de Estados Unidos y México han hecho una mancuerna. Como parte de esta estrategia, se puso en marcha el llamado operativo espejo.
Esto también ha permitido detectar nuevas formas de operar del crimen organizado. Una de ellas es el uso de drones para vigilar en dónde se encuentran las autoridades y así evitar toparse con ellas durante sus traslados.
De hecho, hace unos meses se detectó el cruce de al menos dos drones hacia El Paso, Texas, algo que pudo identificarse gracias a este tipo de operativos.
Pero… ¿en qué consiste este operativo?
Básicamente, se trata de realizar acciones al mismo tiempo en ambos lados de la frontera. Cada país actúa desde su territorio, sin cruzar al otro lado, pero replicando los movimientos como si fueran un reflejo. Por ejemplo, patrullajes simultáneos, coordinación de vehículos, helicópteros y drones, además de vigilancia constante en puntos clave.
Este tipo de operativos se ha implementado principalmente en zonas fronterizas como el corredor Ciudad Juárez–El Paso, donde la coordinación entre autoridades es más estrecha.
Con esto se busca frenar el traslado de personas, sustancias y armas entre ambos países, cerrando rutas y reduciendo las oportunidades de escape.
El uso de drones por parte de grupos criminales no es nuevo, pero sí ha ido en aumento, ya sea para vigilar rutas, trasladar pequeños cargamentos o incluso evadir controles en la frontera. Esto ha obligado a que las estrategias de seguridad evolucionen y se adapten a nuevas formas de operación.
Aunque los operativos espejo buscan cerrar el paso a estas actividades mediante acciones coordinadas, lo cierto es que el terreno y la constante innovación del crimen organizado siguen representando un reto para las autoridades.
