Lo que necesitas saber:
Durante un equinoccio el Sol se alinea con el eje ecuatorial de la Tierra. En las antiguas construcciones prehispánicas se puede apreciar este fenómeno de una forma muy especial.
Las antiguas culturas de nuestro país sentían una profunda admiración por los fenómenos astronómicos. Para ellos, el cielo era la casa de sus dioses y gracias a su observación determinaban los tiempos de la siembra, la cosecha y sus distintos rituales. Así construyeron sus templos según la orientación del Sol y les servían como calendarios gigantes. El próximo equinoccio de otoño es una buena excusa para visitar zonas arqueológicas mexicanas. Aquí 5 pirámides donde podrás vivir la experiencia.

El equinoccio es el fenómeno en el que el Sol se sitúa exactamente alineado con el ecuador de la Tierra, lo que provoca que el día y la noche tengan una duración idéntica. Ocurre dos veces al año, así tenemos el equinoccio de primavera, entre el 19 y el 21 de marzo, y el de otoño, entre el 21 y el 24 de octubre, fechas que marcan el inicio de estas estaciones. Asimismo, tenemos los solsticios de verano y de invierno, cuando la Tierra alcanza su máxima inclinación con respecto al astro rey.

Este 2026, el equinoccio de otoño se dará el próximo martes 22 de septiembre en punto de las 18:06 horas, tiempo del Centro de México. Como bien sabemos, tenemos la tradición de visitar las pirámides y templos prehispánicos durante estos fenómenos para cargarnos de energía espiritual y admirar la alineación de la luz y las sombras que se proyectan en las antiguas construcciones.
5 pirámides para contemplar el equinoccio de otoño
Si tienes oportunidad, visita las diferentes zonas arqueológicas que tenemos en nuestro país para vivir este fenómeno, la gran mayoría presenta diseños astronómicos y calendáricos. Estas son cinco pirámides de importantes centros ceremoniales donde la llegada de visitantes ya es tradición durante los solsticios y equinoccios. Su costo de entrada es accesible y son perfectas para conocer el pasado de las antiguas culturas mexicanas.
Chichén Itzá, Yucatán
La zona de Chichén Itzá es famosa porque en su pirámide principal, conocida como El Castillo, se puede observar la ilusión óptica de la serpiente emplumada Kukulkán, que baja por la escalinata norte del templo hasta unirse con la escultura de la cabeza de serpiente que hay en la base para bendecir las cosechas. Este fenómeno ocurre durante los equinoccios de primavera y de otoño.

La gran experiencia de los arquitectos mayas, que alinearon las plataformas y las escaleras de esta pirámide con la posición del Sol, hacen posible este fenómeno único en el mundo. Además, El Castillo tiene un total de 91 escalones en cada uno de sus lados, y si los sumamos con su plataforma superior nos da un total de 365, cifra que coincide con los días del año solar, señal del avanzado conocimiento astronómico de esta cultura.
La zona tiene otras estructuras interesantes como su observatorio El Caracol, el Templo de los Guerreros y su juego de pelota. En sus alrededores hay bellos cenotes donde se puede nadar.
Teotihuacán, Estado de México
La “Ciudad de los Dioses” es otro lugar que ofrece fenómenos de luz increíbles durante el equinoccio. Aunque recibe muchos más visitantes en el equinoccio de primavera para recibir la energía del año que empieza, en lugares como el patio del palacio de Quetzalpapalotl, una bella estructura que conserva sus bellos murales, la alineación de luces y sombras con sus puertas, almenas y pilares resulta un espectáculo asombroso.

Teotihuacán es considerado como el complejo más grande de las culturas mesoamericanas en la época clásica. Con sus pirámides del Sol y de la Luna, su templo de la Serpiente Emplumada, la Calzada de los Muertos y su Ciudadela también nos da una idea de la precisión arquitectónica de los antiguos mexicanos. Además, está muy cerca de la CDMX.
Monte Albán, Oaxaca
Considerado como un lugar de arquitectura sagrada, en Monte Albán, la antigua capital del imperio zapoteca, se puede observar la orientación astronómica de sus construcciones dedicada a indicar el cambio de las estaciones. Lugares como la Plaza de los Danzantes, con sus estelas antropomorfas de piedra, demuestran el dominio calendárico de esta cultura de los Valles Centrales de Oaxaca.

Más que una alineación solar, esta zona arqueológica se construyó siguiendo una geometría sagrada en combinación con la vasta naturaleza de sus alrededores y otros ciclos del Sol y las estrellas. Durante los solsticios y equinoccios es un lugar tranquilo, pero su fenómeno principal lo presenta entre mayo y agosto, cuando, debido al paso cenital del Sol, los objetos y edificaciones no presentan sombras al mediodía. Otra de sus estructuras emblemáticas es su observatorio con forma de punta de flecha que muestra una alineación muy particular.
El Tajín, Veracruz
Este lugar es un ejemplo de la arquitectura totonaca, muy diferente a la de otras zonas arqueológicas. Su Pirámide de los Nichos tiene 365 cavidades que simbolizan el año solar. Con el cambio de estación, los rayos del sol resaltan los relieves de este templo y los otros antiguos edificios en un fenómeno de luz y sombra muy especial. Recorre sus canchas de juegos de pelota y sus diferentes espacios rituales.

El Tajín está al norte del estado de Veracruz, en el municipio de Papantla, hogar de los famosos voladores. Puedes visitar esta zona para recibir el otoño, pero durante el equinoccio de primavera el lugar celebra su festival Cumbre Tajín con ceremonias rituales, talleres sobre las artes indígenas, danzas, conciertos y otras actividades. Aun así, si visitas la zona este 22 de septiembre seguramente te cargarás de energía.
Calakmul, Campeche
Aunque llegar a esta zona arqueológica no es tan fácil, ya que se encuentra en lo profundo de la selva de Campeche, la visita vale verdaderamente la pena y más durante los solsticios y los equinoccios. El sol se alinea con las construcciones de esta antigua ciudad maya que en su tiempo fue una de las más poderosas de la región y también es conocida como “el reino de la serpiente”. La vista del amanecer sobre la selva en estas fechas también es impresionante.

El viaje en coche desde la capital del estado hasta Calakmul es de aproximadamente cuatro horas. La población más cercana es Xpujil y si llegas temprano, a las 6:00 o 7:00 de la mañana, podrás ver jaguares, venados y otros ejemplares increíbles de la fauna local. El clima siempre es caluroso, así que lleva ropa cómoda y fresca, así como agua y algo de comida porque no existen muchos comercios en los alrededores.

