En 2026 Children of Men cumple 20 años. Esta película, dirigida y coescrita por Alfonso Cuarón, está basada en la novela homónima de P. D. James, publicada en 1992. Y si bien, al momento de su estreno, no alcanzó una buena taquilla a pesar de las excelentes críticas, con el paso del tiempo ha cobrado relevancia.
Para empezar, la producción de Children of Men es impresionante porque todo en esta película tiene un propósito… irónico, pensando que es una película sobre cómo la humanidad ha perdido el rumbo por no tener un propósito, un futuro. Pero ahorita vamos a eso.

La producción y el elenco de Children of Men
Esta es la sexta película de Alfonso Cuarón. Llegó dos años después de que nos regalara la que se considera la mejor película de la saga del mago más famoso del mundo: Harry Potter y el prisionero de Azkaban.
Y para Children of Men sumó a Emmanuel Lubezki en la fotografía, a Álex Rodríguez en la edición y a John Tavener en la música. El elenco va comandado por Clive Owen y Clare-Hope Ashitey, junto a Julianne Moore, Michael Caine, Pam Ferris, Chiwetel Ejiofor y Charlie Hunnam.

Las nominaciones a los premios Oscar
Fue raro lo que sucedió entre Children of Men y los premios Oscar. En realidad, desde antes no supieron vender la película, y la campaña alrededor estuvo reducida considerando el tamaño de la historia. Pero en fin…
Children of Men recibió sólo tres nominaciones en las categorías de Mejor Guion Adaptado, Edición y Fotografía. No se llevó ninguna estatuilla, pero, viéndola en retrospectiva y la forma en la que se describen los planos secuencia como maestrías, sumados a la manera en que se montan con el trabajo de edición, mínimo estas dos debieron estar aseguradas.

Contexto de Children of Men
Más impresionante que la producción de Children of Men, o los elementos que la integran, es su historia y los detalles que el director mexicano incorporó para hacer de ella algo más que un clásico: una suerte de documento que nos anticipó el caos que vivimos hoy. Hoy, parece un documental.
Children of Men está ambientada en 2027. Han pasado casi veinte años desde que la infertilidad humana provocó —y provoca— un colapso en la sociedad, cargado de caos y violencia, que sólo acelera la extinción de la humanidad.
Todas las grandes capitales han caído. Todas menos Londres, en el Reino Unido, la cual funciona como un Estado policial, un régimen fascista de control absoluto sobre sus ciudadanos. Y como es el único lugar donde se percibe cierto orden, se desató una crisis migratoria sin precedentes a la que el gobierno responde con campos de concentración y la ejecución de migrantes y refugiados.

¿De qué va Children of Men?
La película de Cuarón empieza con la noticia del asesinato de Diego Ricardo, la persona más joven del mundo. Tenía 18 años, 4 meses, 20 días, 16 horas y 8 minutos. Miles de personas miran los noticiarios y lloran su muerte, mientras explota una bomba en uno de los muchos ataques que se dan en la parte más pobre de la ciudad.
Así conocemos a Theo Faron, un exactivista, ahora trabajador del gobierno, que, tras la muerte de su hijo Dylan durante una pandemia, ya no reacciona a nada. Para él, el mundo está perdido.
Theo parece un cínico que sólo fuma y bebe alcohol entre los miles de fanáticos religiosos, activistas y políticos que pelean por asir una bandera. ¿Cuál? Al final, para Theo, no importa. En unos años no habrá nadie que crea, vea o testifique por lo que todo mundo pelea.

Todo cambia cuando Julian, su exesposa y madre de Dylan, lo busca para pedirle un favor: conseguir papeles para mover a una refugiada cerca de la costa. ¿El motivo? Necesitan alcanzar la embarcación de “Tomorrow”, la cual forma parte de algo conocido como el Human Project, que, si es real, se describiría como un grupo secreto de científicos que buscan curar la infertilidad.
Es de vital importancia que Kee, la chica refugiada, llegue a este barco. ¿La razón? Está embarazada. Y eso podría significar que hay una oportunidad para la humanidad con el nacimiento de su bebé.
Las referencias artísticas
La película está tan bien confeccionada que no terminaríamos de mencionar las referencias que existen dentro. Pero hay algunas bastante reveladoras e importantes, y otras que son muy visibles.
Hay referencias al texto de The Waste Land de T. S. Eliot y a Animal Farm de George Orwell.
El enorme cerdo flotando en el cielo en la parte rica de Londres es una referencia directa a la portada del disco Animals de Pink Floyd. Y, hablando de música, hay una parte interesante en la que suena “To the Court of the Crimson King” de King Crimson.

Cuando Kee le muestra su embarazo a Theo, la composición de la imagen nos remite a El nacimiento de Venus, pintado por Sandro Botticelli.
Cuando una madre sostiene entre sus brazos a su hijo muerto, pensamos en La Piedad de Miguel Ángel, pero sobre todo en La piedad de Kosovo, una fotografía de Georges Mérillon tomada en 1990 por la muerte de un joven en Yugoslavia.
No es el punto de vista de Theo
Alfonso Cuarón nos da el contexto completo de lo que hay alrededor de Theo. Esto es muy importante porque, si bien seguimos a Theo, no nos reducimos a lo que él ve o escucha. Él camina y pasa de largo, pero nosotros nos quedamos viendo los detalles del lugar y lo que realmente sucede.
Vemos los espectaculares que hay en todos lados. Las tiendas. Los comerciales. Vemos a los migrantes enjaulados o a las madres llorando por sus hijos. La ciudad está sucia, contaminada.
Los animales como reemplazo de consumo
En el vacío que supone la pronta extinción de los humanos, algunas personas se convierten en ídolos. Diego Ricardo es uno de ellos, sin importar su nacionalidad. Pero muchos otros son desechados y tratados peor que basura.
Hay una constante en Children of Men, y son los animales. Hay un montón de perros apapachados por sus dueños. Hay pericos y gatos. En la parte más rica de la ciudad, hay zebras y camellos. Esto sugiere que las mascotas sirven como un reemplazo en un sistema que, aun con lo que sucede, obliga al consumo.
Como detalle —y por eso es una genialidad todo lo que ocurre en Children of Men—, entre los anuncios se ve que venden ropa para mascotas por temporada, y una de las marcas es Baby Blue.

Las pertenencias de Theo
Conforme avanza la historia, Theo va perdiendo algunas de sus pertenencias. Y no es que sean de valor en un sentido monetario, pero sí práctico, al menos para él. Pierde sus zapatos, le quitan el reloj, ofrece sus cigarros y usa su alcohol para desinfectar sus manos.
Para cuando ya no le queda nada, hay un renacer en Theo que se relaciona con el nacimiento del bebé. Y no es que antes no sucediera, pero cuando ya no hay marcha atrás para él es cuando piensa en la esperanza que hace mucho perdió. Y eso es lo que nos dice la película con detalles tremendamente sutiles: entre menos pertenencias, más cercana es la humanidad.
La guerra de fondo
Hay una parte en la que Theo debe ir con su primo, uno de los empleados más destacados del gobierno, dedicado a la preservación de piezas artísticas. Por supuesto, vive en el lado más rico de la ciudad, donde las guerras son rumores y las mascotas no solo son perros, sino cebras y camellos.
En el departamento de su primo, justo en el comedor, está colgada Guernica de Pablo Picasso, considerada una de las obras antiguerra más determinantes de la historia.
Mientras les sirven carne y vino, el cuadro está atrás: la guerra está detrás, sirve de fondo, es un adorno para las discusiones políticas que se dan entre privilegios mientras no los alcanza. La guerra, en ese sentido, es una obra, no una realidad.

Un bebé como herramienta política
En una entrevista de Erika Kirk tras la muerte de su esposo (para CBS News), le preguntan cuál es su respuesta a la gente que justifica lo que le sucedió a Charlie Kirk a partir de su propio discurso político. “¿Crees que lo merecía? Dile eso a mi hija de tres años”, respondió.
Hay algo mal en una sociedad que utiliza a las infancias como herramientas políticas. Y es lo mismo que sucede en Children of Men cuando el mismo grupo que quiere “salvar” a Kee, asesina a su líder para poder utilizar al bebé como un arma o herramienta política.

El mundo de Children of Men está condenado porque ya no hay infancias. Nadie ha visto a un bebé en 18 años. Y por eso, cuando nace y las dos facciones que pelean lo ven, todo se pausa. Esta es una de las secuencias más bellas y poderosas dentro y fuera del cine de Cuarón.
Unos quieren ver su rostro, quieren tocarlo. Otros se persignan. Es el único momento de paz absoluta en tantos años. Un bebé, bajo esas circunstancias, es sagrado, es un milagro, es la única pizca de esperanza de que hay una oportunidad para todos.
¿Cómo leer Children of Men hoy?
¿Tendríamos que llegar a un punto de no retorno, a un colapso, a la extinción, para volver a proteger a las infancias? Sin importar las circunstancias, los niños y las niñas deberían representar el futuro.
De acuerdo con UNICEF, más de 64 mil niños y niñas han muerto en el conflicto en Gaza desde octubre de 2023. Las cifras son igual de alarmantes en Sudán y Ucrania.
En México las infancias son agredidas de manera constante: según datos de la Red por los Derechos de la Infancia, en 2025 fueron asesinados casi dos mil menores de edad en el país.
Children of Men no es una advertencia sobre el futuro, sino un retrato de lo que sucede cuando una sociedad avanza hacia la violencia mientras sacrifica a sus infancias. En la película, el mundo colapsa porque ya no nacen niños. En el nuestro, el colapso ocurre porque dejamos de protegerlos. Pronto, parece, ya no habrá marcha atrás.
¿Dónde ver Children of Men?
Children of Men de Alfonso Cuarón está disponible en HBO Max.

