La derrota del 3 de enero contra los Rockets de Houston movió el tapete de Golden State. Pese a que tenían ventaja en los últimos minutos, un triple en la última jugada dejó en ridículo a los Warriors, así que vinieron declaraciones de autocrítica por parte de Stephen Curry y Klay Thompson, quienes coincidieron: “Hemos perdido el instinto asesino”.

Sin embargo, ese instinto parece que regresa a Golden State, sobre todo con Curry, quien fue el gran protagonista de la victoria 119-114 sobre los Mavericks de Dallas con 11 triples que dieron forma a sus 48 puntos, seis rebotes y cinco asistencias.

 

Fue la quinta vez que Curry supera la barrera de los 40 puntos en lo que va de la temporada y su segunda mejor actuación también, pues se quedó a tres puntos de igualar las 51 unidades logradas en la quinta semana, ante los Wizards.

Luka Doncic dio la cara por los Mavericks con 26 puntos, seis rebotes y cinco asistencias.

El triunfo sobre Dallas coloca a los Warriors con cuatro triunfos consecutivos desde la dolorosa derrota ante Houston y una marca de 29 victorias y 14 derrotas y aprietan el liderato de los Nuggets en la Conferencia del Oeste.

 

Mientras esperamos el regreso de LeBron James, la atención se centra en Curry y James Harden, quien esta temporada se ha hecho respetar con un promedio de 34.1 puntos por partido, mientras que la estrella de Golden State se acerca sigilosamente con un promedio de 28.8; Lebron anda en 27.3.