Lo que necesitas saber:
Daniel Ricciardo disputó su último Gran Premio de Fórmula 1 en Singapur
Cuando Max Verstappen se acercó a Daniel Ricciardo para pedirle permiso para usar el número 3 en la temporada 2026 de Fórmula 1, el neerlandés encontró vía libre, ya que el australiano no sólo había anunciado su retiro oficial del automovilismo, sino que no tenía el mínimo interés de revertir su decisión.
Ricciardo no volvió a competir de manera oficial después de ser despedido de Racing Bulls, tras el Gran Premio de Singapur del 2024 y aunque su nombre sonó para conformar la alineación de pilotos de Cadillac, rechazó cualquier propuesta para volver porque la idea de volver al caos, la presión y estrés de la Fórmula 1, simplemente le aterra.

Volver a la Fórmula 1 me aterra: Daniel Ricciardo
Daniel Ricciardo no está tan alejado del automovilismo. Después de hacer oficial su retiro comenzó un rol que lo tiene relativamente cerca de Red Bull, como embajador de Ford. La marca estadounidense apoya al equipo de Fórmula 1 en el desarrollo de su unidad de potencia, por lo cual se espera que se deje ver en el paddock de vez en cuando.
Sin embargo, Ricciardo rechazó la idea de volver a competir. “Me llevó un tiempo darme cuenta cuál era mi propósito más allá de ser simplemente un piloto de carreras. Así que diría que me siento mucho más cómodo con eso. Me siento aquí más relajado, y la idea de volver a un estilo de vida caótico me aterra, para ser honesto”, dijo en una entrevista con The Athletic.

Ricciardo reseteó la sonrisa después de F1
Ricciardo se despidió de la Fórmula 1 entre lágrimas, después de finalizar el Gran Premio de Singapur, con la escudería Racing Bulls. No se hizo nada oficial ese día, pero él sabía que esa había sido su última carrera en el Gran Circo y que su lugar sería ocupado por Liam Lawson.
Fue cuando realmente se apagó la sonrisa más carismática de la Fórmula 1 y el inicio de un nuevo estilo de vida. “Siempre fui muy bueno en poner buena cara y dejarle saber a la gente que estaba bien, feliz y que todo estaba bien, pero cuando todo se calmó y, digamos, se apagaron las luces, pensé: ‘Bueno, necesito hacer un examen de conciencia y asegurarme de que estoy bien con todo esto”.
Ricciardo explicó que le costó seis meses adaptarse a un nuevo estilo de vida. “Gran parte de mi vida se centraba en eventos y en la pista, y siempre había una cámara alrededor, gente y siempre tenía que sonreír… Lo más importante que aprendí el año pasado es la importancia del tiempo a solas, porque mi vida siempre estuvo rodeada de gente y caos”.

