Cuando pensamos en una Afore, normalmente imaginamos a alguien con trabajo formal, nómina y un patrón haciendo aportaciones.
Pero hoy la vida laboral se ve muy distinta. Hoy hay quienes trabajan por proyecto, emprenden, pasan temporadas entre empleos o incluso viven fuera del país. Y aunque cada situación es distinta, hay algo que vale la pena tener claro: tu Afore no desaparece porque cambie tu forma de trabajar.
Te contamos qué pasa en cada caso.

¿La Afore es solo para quienes tienen trabajo formal?
Si eres freelance, tienes un negocio o trabajas de manera independiente, también puedes tener una cuenta Afore. Si todavía no tienes una, puedes registrarte desde AforeMóvil, ingresar tus datos, validar tu identidad y elegir la Afore que administrará tu cuenta.
¿Y cómo le metes dinero?
Puedes realizar aportaciones voluntarias desde AforeMóvil, AforeWeb, directamente con tu Afore o en establecimientos participantes como 7-Eleven, Walmart, Bodega Aurrera, Chedraui o Farmacias del Ahorro, entre otras, puedes hacer aportaciones presentando tu CURP.
En otras palabras: trabajar por tu cuenta no significa dejar en pausa tu ahorro para el retiro.

¿Estás entre empleos? Tu ahorro sigue ahí
Si dejas de trabajar por un tiempo, tu Afore no desaparecerá. Lo que ya ahorraste permanece en tu cuenta y sigue siendo tuyo.
Lo que sí cambia es que dejan de entrar las aportaciones obligatorias ligadas a un empleo formal y también se detiene la acumulación de nuevas semanas cotizadas ante el IMSS mientras no cuentes con un empleo registrado.
Mientras llega la siguiente chamba puedes seguir revisando tu saldo, mantener tus datos actualizados y, si está dentro de tus posibilidades, hacer aportaciones voluntarias.
Por ejemplo, si pasas seis meses trabajando por tu cuenta, tu ahorro seguirá en tu cuenta y continuará generando rendimientos, pero durante ese periodo no recibirás las aportaciones obligatorias vinculadas a un trabajo formal. En ese caso lo que puedes hacer es hacer aportaciones voluntarias para continuar creciendo tu ahorro y cumplir con las semanas cotizadas.
En pocas palabras: cambiar de trabajo no significa empezar de cero con tu retiro. Lo importante es no perder de vista tu estrategia de ahorro durante esas pausas laborales y dar seguimiento tanto a tu cuenta Afore como a tu historial de semanas.

¿Y si te vas a vivir fuera de México?
Mudarte a otro país tampoco significa despedirte de tu Afore.
Si trabajaste en México y tienes una cuenta, puedes seguir consultándola desde el extranjero.
¿No sabes en qué Afore estás? Puedes localizarla mediante AforeMóvil, AforeWeb o SARTEL Internacional y, desde estos canales, consultar información sobre tu cuenta.
También existen opciones para continuar haciendo aportaciones voluntarias desde fuera de México. Por ejemplo, puedes domiciliarlas mediante AforeMóvil o AforeWeb utilizando una cuenta bancaria que opere en México.

Distintas chambas, una misma meta
Hoy puedes estar en una empresa, mañana trabajar por tu cuenta, pasar un tiempo entre empleos o empezar una nueva vida en otro país. Por eso vale la pena quitarse de la cabeza la idea de que la Afore es solamente para quien pasa toda su vida bajo el mismo esquema laboral.
Tu chamba puede cambiar muchas veces. Tu ahorro para el retiro puede seguir contigo. Mientras más cambios tenga tu trayectoria laboral, más importante será conocer las alternativas disponibles para seguir ahorrando y mantenerte informado sobre el avance de tu ahorro y de tu plan para el retiro.
Si quieres conocer las opciones disponibles para administrar y seguir construyendo tu ahorro, acércate a Principal Afore.
Y sigue los contenidos de ERA en Sopitas.com, donde continuaremos explicando estos temas sin hacerlos más complicados de lo necesario.

